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martes, junio 10, 2008

Lecciones de una huelga mal definida (que no indefinida)

Es la noticia del día. Algunos transportistas van a la huelga (otros no) argumentando que con la subida del precio de los combustibles “pierden dinero”. Una huelga "indefinida" que en realidad es "mal definida", porque entre otras cosas no es una huelga (un paro profesional o algo por el estilo, porque no hay trabajadores que reclamen a sus patronos mejores condiciones laborales, sino empresarios que lamentan su ineficiencia) y las reivindicaciones están desenfocadas (protestar ante el Gobierno por la subida del petróleo es como si los hosteleros exigieran al Ministerio de Turismo que mejoraran las condiciones climatológicas este verano o los organizadores de la Volvo Ocean Race reclamaran viento porque Eolo se ha tomado unas vacaciones)

¿Por qué algunos transportista pierden dinero?

Porque con el precio que cobran por sus servicios, no obtienen beneficios ya que sus márgenes se han estrechado peligrosamente con el incremento de costes derivado del precio del gasoil. ¿Qué hacer cuando se incrementan los costes si no se quiere sacrificar el margen? Lógicamente, subir precios.

¿Por qué no suben los precios todos los transportistas?
Porque los clientes (la demanda) no lo aceptan ya que otros transportistas siguen ofreciendo el mismo servicio sin subir el precio (oferta). ¿Cómo es posible?

Son múltiples los factores pero, al igual que sucede en casi todos los sectores, la estructura de costes de las empresas no son las mismas. El coste del combustible es el mismo para todos, pero otros costes no. La gestión del mantenimiento, la amortización del camión (les diferente porque varían los precios de compra en función del volumen de unidades adquiridas, el modo de pago –leasing, renting- las condiciones de los productos financieros –tipos de interés, comisones,…), la optimización de rutas (algunas empresas utilizan tecnologías diversas –GPS, sistemas informáticos, conexión online con centrales…), el nivel de servicio (garantías al cliente, rapidez de respuesta, atención al cliente…), los seguros, la gestión financiera (recuperación de IVA´s, tesorería, coberturas de subidas de tipos para los créditos de compra de los camiones, leasings, etc…). El camionero de toda la vida no puede competir con las grandes (y más eficientes) empresas.

¿Es el precio del gasoil el culpable de la huelga?

No. Ni tampoco las tarifas o precios. La causa de la situación es la ineficiencia de algunas empresas (o empresarios autónomos) que no les permite competir con otras que han sabido “hacer sus deberes”. Una situación (“pequeños” que no pueden con la eficiencia, y consecuentemente los precios, de los “grandes”) que la hemos visto en otros muchos sectores (tiendas de alimentación, supermercados, pequeño comercio, agencias de publicidad, industrias, etc.) En estos sectores los “pequeños” que han sobrevivido han tenido que especializarse, diferenciarse, identificar nichos…en definitiva, reinventarse.

¿Se solucionará el problema?

No. Suponiendo que fuera posible (que lo dudo) un gasóleo profesional (¿quiénes serían “merecedores” de ese combustible subvencionado? ¿sólo los transportistas? ¿qué sucede con los autobuses, los taxis, los tractores, los barcos de pesca, las embarcaciones de transporte de pasajeros, las furgonetas de reparto de los comerciantes, las grúas, los vehículos de los comerciales, las motos de Telepizza…? ¿no son todos profesionales? ¡Si hasta Fernando Alonso podría exigir un combustible subvencionado porque “vive de su coche”!) el precio del gasóleo sería el mismo para todos (incluidos los “eficientes”) que podrían entonces bajar sus precios. De ahí que se solicite algo tan en contra de las prácticas de mercado como “una tarifa mínima” (algo que veo complejo, tanto de aprobar -¿no tenemos todos el derecho de conseguir el mejor precio?- como luego en la práctica, de controlar). El problema no es el precio del gasoil ni las tarifas. Es un problema de eficiencia, competitividad y adaptación a los cambios del entorno. De innovación.

¿Qué podemos aprender de esta huelga?

Algo sencillo pero muy importante. Si no hacemos nada por evitarlo tarde o temprano nos pueden desplazar del mercado. Vendrán otros que han “innovado en procesos” y son más eficientes que nosotros (no podremos igualar sus costes) y nos arrebatarán clientes con sus precios. Como solo unos pocos pueden competir en costes (ser los ganadores de la carrera de la eficiencia) no nos quedará otro remedio que innovar (porque no todos tenemos un monstruo de varias toneladas para bloquear las carreteras): convertir las ideas en valor; diferenciarnos, inventar mercados, especializarnos.

¿Alguna lección más?
No podemos esperar a que el precio del barril de petróleo vuelva por debajo de los 100 dólares (más bien todo apunta a que se acerque a los 200); entonces las demandas de los transportistas se extenderán a múltiples sectores (hoy son los pescadores; mañana los ganaderos, los agricultores, los taxistas, las líneas aéreas…) y el gobierno no tiene “cash” (como decíamos en el post anterior, se acabaron los años del “superávit”) para regalar dinero a todos (eliminar barreras de salida, anticipar jubilaciones, financiar combustibles, reducir la presión fiscal…). Tenemos que comenzar a innovar pensando en dos escenarios.

Los dos escenarios
Un escenario a corto, que es un petróleo a 200 dólares el barril. ¿cómo afectará a mis costes, a mi demanda, a la liquidez de mis clientes, etc.? Y un escenario a medio plazo: un mundo sin petróleo. Dos interesantes desafíos (problemas) sobre la mesa. El primero nos obligará a innovar en procesos para ser más eficientes. Y el segundo a inventar el futuro. Y recordemos lo que decíamos en “Innovación: el último clavo ardiendo”. La innovación es “un encuentro afortunado entre los problemas y el conocimiento”.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

He coincidido dos veces con el Sr. De la Rica, una en Ourense y otra en la escuela de negocios CAIXANOVA en Vigo y la verdad su seminario es muy ilustrativo.
Como soy un empresario del sector y por la parte que me toca, vuelvo a manifestar mi admiración por 2 motivos findamentales:
Lo primero es la gran descripción que ha realizado de la problematica del sector, efectivamente no nos engañemos``NINGUNA MEDIDA EXTERNA DE LAS ADMINISTRACIONES PUEDEN SOLUCIONAR EL PROBLEMA´´,la solución debemos de aportarla cada uno en su casa.
La segunda es que aparte de decirnos la efermedad, nos da el medicamento que nos puede curar``INNOVAR Y DIFERENCIARSE´´
Para terminar y como la historia se repite, habra enfermos crónicos y terminales que dificilmente pueden curarse, pero eso sí, mientra hay vida hay esperanza
Un fuerte abrazo
Aníbal

Anónimo dijo...

Trabajo en el sector, y despues de leer y escuchar infinidad de comentarios, opiniones, en la radio, en la TV,... he de reconocer que el diagnostico de Enrique es el mas acertado.

Innovar es la clave, pero no todos tenemos la capacidad, ya sea intelectual, economica, ... de hacerlo.

En este mundo, lamentablemente lo que cuenta es el precio. El que lo da mas barato es el que se lo lleva.

Directivo Pyme dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Directivo Pyme dijo...

Ante la subida de un precio de coste estándar para el sector, es decir, que todos los afectados lo sufren por igual. Como define Enrique es estructural y requiere de acciones de eficiencia en otros costes.

Esto es una cuestión de selección natural. Sólo los más fuertes, innovadores, eficientes, comprometidos, en definitiva e-volucionados (como defiende Enrique en uno de sus libros) sobrevivirán. Como dicen los americanos "Competition is good"

A veces una limpieza en el sector no va nada mal, siempre y cuando no se cree un oligopolio, pero esto ya es otra historia.

Eric dijo...

Muy bueno los temas de tu Blog te felicito.

Saludos

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