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jueves, enero 08, 2015

Miopía amarilla

Recientemente ha llegado a nuestro país el primer tren de la línea férrea más larga del  mundo. Veintiún días para recorrer 13.052 kilómetros siguiendo la ruta de la seda entre Yiwu, en China y Madrid transportando 82 contenedores cargados con cajas de juguetes, relojes, zapatos, ropa…

Todavía son muchas las personas que cuando piensan en China les viene a la mente esa imagen: contenedores llenos de productos manufacturados en la fábrica del mundo.

Nada más lejos de esa realidad. Pensar en China como “la fábrica del mundo” es un síntoma de miopía amarilla.

China no es sólo el líder mundial del comercio (en 2012 superó por primera vez a los Estados Unidos  con 3,87 billones de dólares frente a los 3,82 norteamericanos), ni la primera potencia económica mundial (en 2014 superó a USA en P IB por paridad de poder adquisitivo, PPA con el 16,5% del PIB mundial frente al 16,3% de Estados Unidos).  China es ya el segundo mercado de consumo más grande del mundo (en 2012 desplazó a Japón de esa posición) y crece más que ningún otro país. En los próximos cinco años superará a los Estados Unidos (según un informe de Standard & Poor´s) y se convertirá en el principal consumidor del planeta.

Cada año decenas de millones de chinos se mueven hacia las ciudades adoptando hábitos de consumo de las clases medias, lo que ha convertido a China en el mayor consumidor del mundo en determinadas categorías de producto: zapatos, electrónica, joyería, etc.

Las ciudades chinas crecen de manera espectacular mientras que las occidentales se encuentran estancadas. Para 2020 tendremos en China 400 ciudades con 250.000 habitantes de clase media (y 50 de estas ciudades superarán el millón de habitantes de clase media). Para entonces tendremos ya en China 800 ciudades cuya renta media de sus habitantes será superior a la renta media actual de los residentes hoy en Shanghái.



Cada año aproximadamente 30 millones de chinos se incorporan a la clase media-alta.  En 2010 había en China 10 millones de personas de clase alta y en 2020 serán más de 70 millones. La clase media, que en la actualidad es de más de 300 millones, superará los 600 millones al finalizar esta década. El consumo privado crece a un ritmo del 9% anual, alimentado por el crecimiento de la renta disponible, tanto de las familias más ricas como también de las más pobres.

Esta clase media china ha descubierto el turismo y las grandes áreas comerciales de las principales ciudades del mundo (New York, Londres, París, Milán..) se inundan con turistas chinos que arrasan en las tiendas de lujo. Tiffany en New York ha reforzado su plantilla con vendedores especializados en clientes chinos. Solo en 2013 los turistas chinos gastaron en sus visitas por el mundo 100.000 millones de dólares (dejando atrás los 80.000 millones que gastan los alemanes o los estadounidenses cuando salen de sus respectivos países).

Más allá del mercado de consumo, crecen las empresas B2B en sectores tecnológicos y algunas empresas chinas se han posicionado como líderes mundiales en sectores como palas de turbinas eólicas, paneles solares, equipos de alta velocidad ferroviaria, calderas de vapor, grúas en terminales portuarias, equipo eléctrico de transmisión, etc.

 Y las empresas chinas dedicadas a las TIC avanzan con paso firme en su objetivo de dominar el mundo, desde los ordenadores personales hasta los smartphones. Lenovo es el mayor fabricante mundial de PC´s y recientemente ha comprado la unidad de negocio de servidores de IBM (hace años comenzó su expansión internacional comprando la división de portátiles). Y a Google le ha comprado Motorola, el referente estadounidense en el mundo de la telefonía.

Huawei es ya el segundo mayor proveedor de equipos de redes de telecomunicaciones del mundo. Xiaomi (la llamada “Apple China”) hace furor con sus teléfonos y tabletas, tanto en China como más allá.

El buscador más utilizado no es Google. La inmensa mayoría de los chinos usan Baidu.

Mientras que la mayoría de gente fuera de China apenas ha oído hablar de Alibaba, este grupo controla  8 de cada 10 pedidos online en el gigante asiático que, en el último año, alcanzaron un volumen de 296.000 millones de dólares. Entre abril y junio de este año sus ventas crecieron un 46% y su benefició casi se triplicó, impulsado por unas perspectivas de crecimiento espectaculares debido a la gran penetración en China de los móviles e Internet.

Algunos de sus portales (como Taobao.com y Tmall.com) están entre las 20 páginas más visitadas del mundo, según Alexa. Sus tentáculos llegan prácticamente a todo: han adquirido el explorador de Internet para móviles UCWeb, el más utilizado en China, y se han hecho con participaciones en Weibo (similar a Twitter), Autonavi (sistema de navegación), Youku (el Youtube chino) y hasta en el equipo de fútbol chino Guangzhou Evergrande, que en 2013 ganó el equivalente a la Liga de Campeones en Asia.

Su estreno bursátil en 2014 ha sido el mayor en la historia de Wall Street y a escala mundial, después de que los seis bancos que dirigieron la oferta pública de venta ejercieron su derecho de compra sobre unos 48 millones de títulos adicionales, elevando el importe captado por Alibaba en Wall Street hasta los 25.000 millones de dólares (la mayor OPV de la historia). En el número dos mundial seguirá por el momento otra empresa asiática: el Agricultural Bank of China, que en 2010 captó unos ingresos de 22.100 millones de dólares. Alibaba ya vale más que Facebook, casi tanto como IBM o JP Morgan (el mayor banco de USA) y cuatro veces má que General Motors (el segundo mayor fabricante de automóviles mundial).

Alibaba simboliza el auge del comercio electrónico en China, que en pocos meses será el mayor del mundo. Se espera que en 2020 el volumen de comercio electrónico en China sea mayor que el de Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Alemania y Japón….combinados.


Si cuando escuchas hablar de China sigues pensando en una fábrica con 25.000 empleados cosiendo zapatillas de deporte, tienes miopía amarilla.

martes, diciembre 16, 2014

¿Está china liderando el mundo de la innovación?

"China está liderando el mundo en innovación". Ese era el titular de un trabajo de Thomson Reuters.  Las personas y empresas que llevamos tiempo trabajando en China hemos alucinado con ese titular. Tanto como si nos dicen que  España lidera el mundo de la ética en política (simplemente por haber creado un portal de transparencia en Internet).

¿A qué se debe ese titular tan llamativo? El informe de Thomson Reuters destaca el sorprendente aumento de las patentes registradas en el país. En 2010 las empresas chinas presentaron más o menos el mismo número de solicitudes de patentes  que sus competidores de Japón y USA. Pero en 2013 la cifra china se ha duplicado. Pero una cosa es patentar y otra innovar. Consultando el registro de patentes podemos afirmar que los chinos son líderes mundiales patentando. Pero cuando trabajas con empresas chinas, cuando formas a directivos de esas empresas y hablas de innovación, te das cuenta que China está aún muy lejos de competir, no ya con Silicon Valley, sino con Europa en esta materia.


Hace unos años me sorprendió ver un slogan del gobierno chino que, junto a la palabra patriotismo, incluía el término innovación.  En los últimos tiempos hemos observado una presencia del concepto innovación en los mensajes de los líderes chinos y sobre todo, un creciente incremento de infraestructura relacionada con la innovación: incubadoras, parques tecnológicos, etc. No en vano en ESEUNE Business School nos hemos sumado a esa tendencia y a través de nuestra experiencia en el mundo de la innovación hemos consolidado nuestra presencia en China consiguiendo ubicarnos en un Parque Tecnológico, desarrollando una incubadora de startups, creando una joint-venture con el gobierno local, etc.

De todas formas, ¿a qué se debe ese incremento en el número de patentes?  No es que los chinos hayan descubierto su faceta creativa y emprendedora; es una reacción a una política del gobierno. Se debe al 12º Plan Quinquenal (la Biblia que dirige los negocios en China) que detalla el Plan Estratégico Nacional para el Desarrollo de Patentes, en el cual, “por decreto”, se establece que las empresas chinas deberán alcanzar los 2 millones de patentes en 2015 y que para ello se destinan todo tipo de subvenciones e incentivos (siempre hemos comentado a nuestros alumnos interesados en hacer negocios en China que el Plan Quinquenal ha de ser una referencia clave).

¡Dos millones de pantentes! Es una buena propuesta de intenciones, pero según los expertos la calidad de muchas de esta patentes está en duda, como se detalla en el artículo “Patent Fiction” de The Economist.  También hay alto porcentaje de patentes de segundo nivel (relacionadas con el diseño) con respecto a patentes realmente relevantes y disruptivas (inventos).  Los más críticos señalan que muchas de éstas últimas patentes, además, nos están a la altura de los estándares globales.  De ahí que los expertos prefieran medir el estado real de la innovación en China analizando el número de patentes que los chinos también presentan en oficinas de patentes extranjeras (que son más rigurosas y transparentes). Además, cuando una empresa china se toma la molestia de patentar a nivel internacional es porque realmente confía en el valor de su invento. Y en este caso, solo el 5% de las patentes registradas por empresas chinas en su país también fueron registradas en el extranjero (solo 1 de  cada 20, cuando por ejemplo 1/3 de las patentes que las empresas japonesas presentan en Japón también se patentan fuera).

Por otro lado, ese crecimiento en el número de patentes en China en los últimos años ha correspondido prácticamente en su totalidad a empresas locales, no a las divisiones chinas de las multinacionales allí ubicadas.

De manera que todo parece indicar que la explosión de patentes corresponde más a una orden política (China tiene como objetivo ser referente mundial en innovación en las próximas décadas) que a una verdadera eclosión innovadora por parte de las empresas. Las patentes están bien, son un indicador. Pero la innovación es mucho más y únicamente a base de patentar no se consigue una sociedad y una economía innovadora.


Es bueno para China que el país haya tomado rumbo hacia la innovación. Pero el recorrido que le queda por delante es enorme. Una economía innovadora se basa en una sociedad innovadora, en personas innovadoras.  Y ese es un problema que conocemos muy bien los que trabajamos en este campo en España.

viernes, diciembre 12, 2014

10 motivos para estudiar un MBA en China



  1. El gigante asiático no es solo el líder del comercio mundial, el máximo inversor internacional o el gran cliente para el mercado de lujo. China ha superado a Estados Unidos y se ha convertido en la primera potencia económica mundial en PIB por paridad de poder adquisitivo (PPA). El PIB a PPA permite la comparación entre países eliminando las distorsiones que generan los diferentes niveles de precios existentes entre ellos. Se tiene en cuenta el conjunto de bienes y servicios finales producidos en un país durante un año, pero en lugar de poner los precios de ese país se toman los precios de EEUU (si ponemos toda la producción final de China a precios de Estados Unidos, su PIB superaría ya al de USA)
  2. Si tenemos en cuenta las tasas de crecimiento de ambos países (si China sigue creciendo al 7% y EEUU solo al 3%) , el FMI estima que en 2019 el PIB chino alcanzará los 26,9 billones de dólares, superando los 22 billones previstos de Estados Unidos, y China se convertirá en la primera potencia económica mundial (nadie ha superado a EEUU desde 1872). Hace tan solo diez años se estimada que ese hito llegaría en algún momento antes del año 2050, pero todas las previsiones están siendo superadas. Sin duda el Siglo XX ha sido el “Siglo Americano” pero éste XXI es ya “El Siglo de China”. Cierto es que el crecimiento se ralentiza. En 2002 la economía crecía un 10% y ahora “solo” un 7%, pero el PIB actual es tres veces mayor que el de 2003 por lo que en términos absolutos la economía crece cada año más que cuando lo hacía con dos dígitos,
  3. China ha pasado de ser "la fábrica del mundo" a convertirse en el mercado más grande y de mayor crecimiento del planeta. El mercado chino supera ya los 300 millones de consumidores de clase media-alta (más que toda la población de EEUU) y en 2020 alcanzará la cifra de 800 millones superando a EEUU y la Unión Europea en conjunto.  Ningún mercado en el mundo puede generar más oportunidades para las grandes empresas que el chino.  En contra de lo que muchos creen, China no es un país exportador. En la actualidad las exportaciones netas de China son incluso negativas. La economía china es liderada por el consumo privado y la inversión.
  4. Cada año aproximadamente 30 millones de chinos se incorporan a la clase media-alta.  En 2010 había en China 10 millones de personas de clase alta y en 2020 serán más de 70 millones. La clase media, que en la actualidad es de más de 300 millones, superará los 600 millones al finalizar esta década. El consumo privado crece a un ritmo del 9% anual, alimentado por el crecimiento de la renta disponible, tanto de las familias más ricas como también de las más pobres.
  5. “Las ciudades de los triunfadores” (Beijing, Tianjin, Shanghai  Cantón y Hong Kong) concentran una buena parte del mercado actual (consumidores con recursos ávidos de productos y servicios occidentales), lo que facilita la introducción de marcas occidentales. Y estamos asistiendo ya al nacimiento de nuevas “ciudades de triunfadores” en los que surge una nueva clase media con capacidad de consumo en mercados vírgenes.
  6.  La política de hijo único ha creado una generación de jóvenes consumidores con mucho dinero (el llamado “pequeño emperador”). Sus padres son millonarios (y en China hay ya millones de millonarios) y estos jóvenes son apasionados compradores de tecnología, ropa, calzado, joyas, automóviles… El mercado de productos de lujo en China es el mayor del Planeta. Se estima que el 29% del total del ejercicio 2013 es este mercado correspondió a consumidores chinos. Esta clase media china ha descubierto el turismo y las grandes áreas comerciales de las principales ciudades del mundo (New York, Londres, París, Milán..) se inundan con turistas chinos que arrasan en las tiendas de lujo. Tiffany en New York ha reforzado su plantilla con vendedores especializados en clientes chinos. Solo en 2013 los turistas chinos gastaron en sus visitas por el mundo 100.000 millones de dólares (dejando atrás los 80.000 millones que gastan los alemanes o los estadounidenses cuando salen de sus respectivos países).
  7.  Cada vez son más las empresas occidentales que desarrollan estrategias orientadas hacia China. El tamaño del mercado y su potencial de crecimiento no escapan a la atención de muchas empresas. Pero éstas no encuentran profesionales con el conocimiento suficiente para desarrollar estrategias de éxito en China. Estudiar un MBA en China ayuda a conocer en primera persona las complejidades del mercado chino y las particulares características de su consumidor. Las empresas occidentales necesitan profesionales capaces de adaptar su estrategia de marketing al mercado local y entender las necesidades del cliente chino.  
  8. Por otro lado, la barrera del idioma es, en China, más “barrera” que en ningún otro país.  Es necesario tener conocimientos de chino para sobrevivir (sobre todo más allá de las “ciudades de los triunfadores”). Muchos negocios se realizan en inglés, pero el día a día requiere conocer el idioma (hablarlo bien es otra historia). Y es muy difícil aprender chino sin vivir en China y practicarlo a diario. Pero más allá del idioma la principal barrera para la comunicación es la cultura. Los chinos piensa, interpretan y actúan en base a parámetros diferentes a los occidentales. Sin comprender esa cultura es difícil adaptarse y tener éxito haciendo negocios en China. Y estudiar un MBA en China es una excelente forma de acercarse en primera persona a esa cultura.
  9. En ningún país del mundo crece tanto la demanda de titulados MBA. Mientras en Europa y en Estados Unidos ese crecimiento es muy bajo, en China las empresas demandan profesionales con conocimientos de marketing, finanzas, estrategia, operaciones, innovación, dirección de equipos, etc. China es un país donde tener un MBA marca grandes diferencias. Pero no solo las multinacionales europeas o norteamericanas buscan graduados MBA para expandirse en China. Ahora las empresas chinas como Alibaba, Lenovo, Xiaomi, etc. están reclutando graduados MBA en las Escuelas de Negocios chinas para sus planes de expansión por el mundo.
  10. No es de extrañar que las personas que desean formarse con el mejor MBA del momento busquen en China en lugar de hacerlo en Estados Unidos. Incluso el propio presidente ejecutivo del Consejo de Graduadosen Administración (GMAC), la organización que se encarga de las pruebas GMAT,Dave Wilson, ha dicho  que prefiere que su hijo estudiara un MBA en Chinaen lugar de en Harvard u otra gran escuela de negocios norteamericana. Y lo dice alguien que ha enseñado en Harvard y realizó su MBA en la Haas de Berkeley. "Ya sea que busques trabajar allá o en Estados Unidos, vas a descubrir que deberás lidiar con Asia, y sobre todo con China. Las personas que buscan los mejores MBA del mundo ya no lo hacen en Europa o en Estados Unidos: buscan en China. Un MBA en China es la puerta hacia el éxito profesional para muchas personas que desean aprovechar las oportunidades que surgen en el gigante asiático. Hace unos años estudiar un MBA exigía pasar por Estados Unidos para conocer la realidad y el enfoque de los negocios en la primera potencia mundial. Quiénes buscaban los mejores MBA del mundo pensaban en Harvard, Columbia, Stanford, MIT… Hoy el destino ha cambiado. 


ESEUNE Tianjin Business School es una de las pocas escuelas de negocios chino-occidentales que existen en China. Se trata de una joint-venture entre una escuela de negocios europea (ESEUNE) y capital público chino (municipalidad de Tianjin). Tiene su sede en el Parque Tecnológico de Zhongbei, en el distritito de Xiqing, a 35 minutos en tren del centro de Beijing. Unas modernas instalaciones inauguradas en 2014 que ofrecen al alumno un excelente entorno para su trabajo.



ESEUNE Tianjin Business School desarrolla un MBA de un año de duración, impartido en inglés, para grupos de alumnos mixtos formados poroccidentales y chinos. El profesorado utiliza metodología occidental y está formado principalmente por occidentales con larga experiencia en China.

Este MBA permite a los alumnos, tras un año intenso de estudio y prácticas en empresas, iniciar su carrera profesional en empresas occidentales que desean potenciar su negocio en China, o en empresas chinas que operan en el resto del mundo.


Una oportunidad para aquellas personas que comprendan hoy que el mañana ya ha comenzado y China será el principal protagonista. 

lunes, noviembre 17, 2014

Basta ya de exámenes y deberes

Sigo con mi cruzada para evitar que el nefasto sistema de educación que padecemos afecte al desarrollo de nuestros hijos. Este fin de semana he leído un interesante artículo de Richard Gerver en El Mundo con quién me siento identificado. Gerver convirtió la Grange Primary School (una de las peores de Reino Unido) en un ejemplo de innovación. Fue asesor de política educativa de Tony Blair y Premio Nacional de Enseñanza en su país.

La primera obviedad: "los alumnos aprenden mejor si se sienten implicados". Pues lo lamento pero no tiene nada de obvio (al menos para muchos profesores de secundaria). Yo he comprobado que mi hijo sólo aprende (y no digo “aprende mejor”, sino “sólo aprende”) cuando está implicado y motivado. El año pasado odiaba la Religión y este año el profesor le ha motivado y la trabaja con gusto. “A pesar de que los niños tienen un instinto natural para aprender, el sistema actual hace aburrido el aprendizaje”. Yo estoy seguro de que mi hijo puede aprender mucho más de lo que aprende en el colegio. Bastaría con que sus profesores crearan sistemas divertidos y estimulantes para que los alumnos estén deseando que lleguen sus clases. Si yo dedico horas y horas a hacer que mis clases del MBA sean divertidas y estimulantes para mis alumnos, ¿por qué no puede hacer lo mismo un profesor de la ESO? ¿Porque no sabe? ¿Porque no quiere? ¿Porque no puede?

Esta semana comienzan los exámenes. El máximo exponente de un sistema obsoleto, excesivamente memorístico y rígido. Si mi hijo es capaz de memorizar y repetir como un lorito lo que el profesor quiere que memorice, aprobará. Si no lo hace, suspenderá. Y si suspende varias alguno dirá que no es un chico muy listo.  Porque “la sociedad aún cree que la forma en que haces el examen define lo inteligente que eres”.  Una persona dijo una vez: “Yo suspendí algunos exámenes, pero mi compañero aprobó todos. Ahora él es ingeniero de Microsoft…. y yo soy el dueño de Microsoft”. Bill Gates también suspendía. Steve Jobs abandonó la Universidad el primer año y Richard Branson (Virgin) dejó sus estudios a los 16 años. “Necesitamos un sistema educativo que sea capaz de medir las inteligencias múltiples, no sólo las habilidades para superar un examen”.

¿Por qué los profesores siguen haciendo exámenes? Porque para ellos es un trabajo más cómodo. Poner 10 preguntas y puntuar de 0 a 10 es sencillo y no supone mucho esfuerzo. Evaluar cómo es el progreso del niño en un ámbito general, su desarrollo emocional, creativo y colaborativo, así como sus habilidades interpersonales….supone demasiado esfuerzo (y algunos profesores no están capacitados para ello). “El conocimiento es importante, pero el sistema educativo se ha centrado sólo en él y se ha olvidado de las habilidades. Y el conocimiento por sí solo no significa nada. No es tan importante que los niños no recuerden los nombres de los presidentes del Gobierno porque pueden encontrarlos en Google, pero sí lo es más que sepan cómo funciona Google”.

En opinión de Gerver “los deberes se inventaron para que el niño tenga algo que hacer cuando llega a casa y para que los padres puedan ver qué es lo que hace en el colegio”. No tienen sentido, salvo aburrir al niño y provocar fricciones entre padres e hijos por los puñeteros deberes. Menos tiempo para los deberes y más para la Play Station. Un día llego a casa y escucho a mis hijos hablando en inglés. ¿Qué mosca les ha picado? Estaban jugando online con un chaval de Florida. Gerver cuenta lo mismo sobre sus hijos, que juegan al FIFA con niños de España o Alemania. “Es un buen ejemplo de cómo aprenden por sí mismos. Confiemos en ellos y dejemos que hagan lo que les interesa en su tiempo libre”.

Hay mucho por aprender más allá de la Lengua, las Ciencias Naturales o las Mate, pero si después de tantas horas en el colegio tienen un par de horas de deberes, ¿cuándo van a jugar en la calle, ayudar a su padre a arreglar una bici o ver el Discovery Channel?


Sin deberes y sin exámenes nuestros hijos aprenderían más y todos seríamos un poco más felices.