miércoles, julio 18, 2012

Una semana en Silicon Valley


Lo primero que destacaría de la visita a Silicon Valley es que merece la pena alejarse de España unos cuantos días y varios usos horarios, como sucede en California. Esas 9 horas de diferencia te hacen desconectar, aún más si cabe, de la cruda realidad cotidiana y la espiral negativa en la que estamos irremediablemente inmersos.

En España experimentamos una profunda depresión (psicológica más que económica) y la conexión 24 x 7 a nuestros laptop, tablets, ipad, iphones nos bombardea con pésimas noticias, una detrás de otra. Resulta un alivio llegar a un lugar en el cual, en una semana, no hemos oído mentar la “prima de riesgo”. Me apuesto a que muchos de los CEO con los que hemos estado no tienen el gusto de conocerla. Aquí en el valle se habla de otras cosas: Venture Capitals, Fundraising,  start-ups, social networks, mobile apps, social commerce…

Redes sociales y móviles

El fenómeno de las redes sociales es una pasada. Combinado con la movilidad, una locura. En todos los lados hay alguien enredando en el Facebook o tweeteando: en los Starcbucks, en el metro, esperando al autobús y hasta en las fiestas.

Los móviles están acaparando todo (redes sociales, fotos, videos, juegos, compras, pagos…) y están cargándose a los retailers tradicionales. No saben qué hacer; se han convertido en escaparates donde la gente ve el producto, lo toca, lo prueba…pero luego lo compra desde su iPhone al mejor postor.

Cientos de negocios del valle dedicados a móviles, apps, juegos, redes sociales…crecen cada día. No es lo mismo que en la época dorada de las puntocom, pero esta vitalidad empresarial contrasta con lo que vemos cada día al otro lado del gran charco.

El valle es una isla

Pero no todo es color de rosa. Silcon Valley es una isla en el mundo y en los propios Estados Unidos de América. Y, una vez remarcado lo positivo de ese aislamiento mental, he de resaltar los aspectos negativos de un ecosistema tan endógeno como el del valle. A las empresas les interesa bien poco lo que sucede en Europa (ni que decir lo que sucede en tercer mundo), en la América profunda e incluso en su propia calle. En el centro de San Francisco puedes estar hablando en unas megaoficinas de Market Street sobre venture capitals, business angels, fund raising, operaciones de veinte millones de dólares, ingresos de cientos….tomar el ascensor, salir a la calle, caminar tres manzanas y encontrarte decenas de homeless. Están ahí, tú los ves…pero ellos no los ven. La capacidad de asilarse es una virtud, pero se convierte en repudiable cuando aflora la falta de humanidad en los corazones.

¿Van bien las cosas en Silicon Valley? Casi todo parece indicar que sí; salidas a bolsa, inversiones de fondos de capital riesgo, ingresos, creación de start-ups… Pero Unai Urresti (uno de los directos vascos de empresas de Internet que más tiempo lleva viviendo en el valle) nos suministró un dato para la reflexión: él llegó a Silicon Valley en pleno apogeo de las empresas puntocom; el pico de empleos alcanzado en aquella fecha queda muy lejos de la cifra actual. Una cosa es la tasa de desempleo actual (que no es elevada) y otra el número de personas trabajando. En estos momentos en el valle la cifra de personas con empleo es la misma que en 1990. No se crea empleo; paulatinamente se destruye. La actividad productiva mengua. Los servicios poco cualificados también. El valle genera riqueza para los inversores, empresarios, empleados altamente cualificados, pero no se crea empleo neto y la gente poco cualificada se be avocada a la indigencia o a la emigración.

Hace unos años Obama se reunió con los auténticos reyes de Silicon Valley: los mandamases de Intel, HP, Google, Apple… Les preguntó qué debiera hacer para que en el valle se volviera a crear empleo; para que regresaran todos los puestos de trabajo deslocalizados en China, Corea, Indonesia. Steve Jobs, siempre claro y directo le dijo “Quítate esa idea de la cabeza Barack; esos empleos no regresarán jamás”.  Nadie en USA está (ni estará) dispuesto a trabajar 12 horas diarias 7 días a la semana ensamblando iPhones por 300 dólares mensuales. En España debiéramos tener un Steve Jobs que dijera las cosas claras a nuestros gobernantes.

Emprendizaje

Uno de los ejes de trabajo de este viaje a Silicon Valley ha sido el emprendizaje. El Master in Internet Business 2.0 de ESEUNE está orientado a personas que desea crear su propia empresa en ese ámbito 2.0, de ahí que en el viaje de trabajo al valle hayamos profundizado en este aspecto.

Cuando comento a los alumnos que dentro del Master tenemos una semana de trabajo en Silicon Valley, ellos piensan en grandes empresas de Internet, grandes redes sociales; pero yo insisto: la lección más importante que se puede aprender en el valle es otra; es sobre emprendizaje. Porque conozco pocos lugares en el mundo donde el significado de esta relevante palabra alcance toda su extensión.

En España para muchos emprender es (gracias a la inestimable ayda de muchas administraciones públicas que han desvirtuado el concepto) la última alternativa a la que puedes agarrarte una vez te falla encontrar un trabajo, hacer oposiciones…. En España los verdaderamente brillantes preparan oposiciones, los universitarios con buen expediente consiguen un curro mileurista y los demás…terminan en una agencia de desarrollo local haciendo un curso de emprendizaje y mareando la perdiz de la mano de un tutor experto en emprender (pero que en su puñetera vida a emprendido; es más, algunos ni siquiera han trabajado jamás en una empresa). Y así nos luce el pelo.

En el valle lo primero que aprendes es lo más importante para el emprendizaje: las ganas de emprender. Cuando me siento en un banco de Stanford y veo pasar a los estudiantes enganchados a sus iPod, me imagino lo que circulará por dentro de sus cabezas; estoy seguro que en muchas de ellas, las ganas de montar su propio negocio (y no creo que me equivoque demasiado). Lamento decir que eso mismo no me sucede cuando paseo por los campus de las Universidades españolas.

Y después de lo verdaderamente relevante (las ganas), viene lo secundario, pero no por ello menos relevante: el ecosistema del valle (primer elemento de análisis en nuestro viaje). Mis alumnos me lo llevan oyendo decir desde mis primeros contactos con el valle a mediados de los 90:

  • Dos de las mejores Universidades del mundo (Stanford y Berkeley), que por cierto, eclipsan a otras varias Universidades espectaculares a su alrededor, atraen al mejor talento de cualquier lugar del mundo (quien no recuerdo el libro de Richard Florida “The Rise of the Creative Class” y los factores de “brain atraction”)
  • Pasta a tutiplé; no solo fondos de capital riesgo y business angels, sino fondos federales (el departamento de defensa financia muchos proyectos de investigación en laboratorios increíbles con el Lawrence Livermore o el Lawrence Berkeley National Lab)
  • Y la desenfada forma de ser del californiano (algún antiguo alumno igual recuerda mi teoría sobre la falla de San Andrés y la personalidad de los individuos de la zona, que no tienen miedo a perderlo todo…ya que con la falla de por medio…nadie tiene nada) que estimula el riesgo, la innovación…(una de mis muchas teorías absurdas…o no)


La sociedad de Silicon Valley fabrica emprendedores en la misma proporción que la sociedad española construye funcionarios. Que cada palo aguante su vela.

Por eso el principal punto de análisis en este viaje ha sido el estudio de ese ecosistema para el emprendizaje. Creo que hay mucho talento es España que puede encontrar en el valle su lugar natural, máxime cuando las oportunidades en la vieja piel de toro brillan por su ausencia. De ahí que resuma algunas  conclusiones para esos emprendedores que han pensado desarrollar su negocio en Silicon Valley:

  • Si buscas financiación para tu proyecto, has de tener un producto. Si tu empresa es de servicios, pasa por la ventanilla del banco y pide un crédito. Venture Capitals (VC) y Business Angels (BA) invierten en compañías con producto (rara ve lo hacen en empresas de servicios)
  • No te obsesiones con preparar un Business Plan tirando de manual (nunca te compres un libro que se titule “cómo hacer un plan de negocio” o algo para el estilo; si vienes al valle entra en Amazon y carga tu carro con varios títulos sobre Fundraisng).  No están estudiando cuarto de Empresariales. Aquí les importa un bledo el Business Plan. Un sumario ejecutivo y una buena Excel bastan. Pero recuerda el viejo refrán y adáptalo: lo breve solo sirve si es realmente bueno; lo breve si no es excepcional no conduce muy lejos.
  • Es fundamental el asesoramiento de expertos locales. En la Excel no se van a fijar ni en los beneficios netos, ni en el cash-flow… ni en esas cosas que enseñamos en los MBA de las Escuelas de Negocios. En el valle utilizan una métrica propia, comparativa con otros modelos de negocio similares. Los yanquis son muy científicos y los modelos estadísticos y métricas comparativas les mola. Son de ciencias y creen en los números (no son latinos, de manera que no te bases en las palabras bonitas)
  • Esos ratios han de demostrar un cosa (si o si): crecimiento. Pero nada de un 10% anual. Tu negocio ha de crecer cinco veces en tres o cinco años, o no es atractivo para los inversores del valle.  Si llevas un Business Plan a un fondo de capital riesgo público en España y dices que vas a crecer un 20% anual te dicen que repases las cifras y que no se te vaya la olla demasiado. En Silicon Valley te dirían que con ese crecimiento raquítico no vas a ninguna parte.
  • Marketing orientado al crecimiento: de manera que todas las tácticas relacionadas con el posicionamiento, las ventas, las consecución de clientes…han de estar orientadas a ese mantra: crecer (aquel “Get big fast¡” que popularizó Jeff Bezos de Amazon a mediados de los 90 sigue siendo un must)
  • Si tienes una red social y pasa en un año de 100 a 2.000.000 millones de usuarios consigues 5.000.000 de dólares sin problema. No tienes que ganar dinero para ello; de hecho, ni tan siquiera tienes que ingresar; tampoco es necesario que tengas definido cómo piensas ganar dinero. Basta con que sepas que lo vas a ganar y que ellos sepan que lo sabes. Hemos estado con el CEO y fundador de una start-up que hace un año conocí en Red Wood City; hace doce meses, los tres creadores de la idea iban con un iPhone en la mano mostrando a todo quisqui una aplicación que tenía tres días y cincuenta usuarios. Hoy tienen dos millones en cien países, treinta trabajadores y varios millones de dólares en el banco (que se gastarán hasta el último centavo antes de que vuelva a verles en año próximo; para entonces habrán completado otra ronda de financiación)
  • Si te dan dinero, es para que te lo gastes. El capital riesgo no es un colchón ni una línea de crédito. En España en ocasiones parece que te prestan capital para que se lo cuides en el banco; al menos cinco años hasta la salida. Aquí te lo dan para que lo gastes a la velocidad de la luz en ingenieros que metan líneas de código como locos, marketing, test con los usuarios, relaciones públicas…
  • De manera que cambia el chip; demuestra que tu negocio tiene potencial para crecer, qué tu sabes cómo hacerlo; piensa en grande y sobre todo piensa rápido. El valle no está hecho para los Seat Ibiza de 90 caballos; aquí molan los Camaro con 400.
  •  Los VC (Venture Capitals) del valle entran y quieren salir rápido: entre tres y cinco años. Y esperan multiplicar por 5 su inversión. Así que aquí tienes una buena forma de comenzar a preparar tu proyecto.


Españoles por el mundo

Estuvimos con varios emprendedores españoles (todos unos fenómenos a los que admiro). Algunos llevan años y están consiguiendo buenos resultados; otros llevan meses; y algunos unas pocas semanas. Los consejos que nos dan a los emprendedores españoles que están pensando en venir a Silicon Valley son claros y te los resumo en 5 puntos:

  1.  No vengas hasta que tengas un producto sólido y testado.
  2. Busca la financiación inicial en España; consigue 300.000 euros allí, evoluciona tu producto, consigue algún cliente, téstalo…y ven a Silicon Valley en busca de los próximos 3.000.000 millones de dólares para el siguiente paso de tu start-up.
  3. Piensa en grande. Aún así te quedarás corto. Si vienes aquí es para competir en la Champions League. Si continuas pensando en plan Racing de Santander regresarás a España en doce meses con la mejor experiencia de aprendizaje de tu vida en la maleta y cero dólares en el bolsillo. Y no me refiero a pensar en grande para conseguir un venture capital que invierta un millón de pavos en tu negocio. Si no piensas en grande (y vendes en grande) te será difícil encontrar buenos ingenieros, buenos consultores, buenos vendedores, buenos relaciones públicas…
  4. Antes de venir tienes que tener los deberes bien hechos: pon en orden tu casa antes de dar el salto a California. El email y el Skype hacen maravillas, pero gestionar una empresa con 9 horas de diferencia en contra tiene miga. Si vienes a Silicon Valley tienes que dedicar 24 horas al día a tu proyecto: 16 cuando trabajas y 8 cuando sueñas. Deja todo en orden en tu empresa antes de venir. Si tienes otros socios, que sean conscientes de las dificultades con las que te vas a encontrar; que no esperen resultados en tres semanas. Ni en tres meses. Cuando lleves un año en Silicon Valley y los resultados todavía no se hayan materializado (y el saldo de la cuenta bancaria haya descendido) que no piensen que llevas doce meses de vacaciones en San Francisco montando en el cable-car y tomando sopa de almejas en el Fisherman Warf.
  5. Y sobre todo, estudia bien tu situación familiar. Si tienes pareja y tienes hijos, dedica tiempo a preparar un buen plan. En muchos casos el desafío critico no se encuentra ni en el mercado, ni en las finanzas, ni en la tecnología…sino en la familia.


Una vez que hayas resuelto estos cinco problemas esenciales aparecerán otros veinte más y todos ellos importantes: el idioma, los visados, encontrar casa (que no te moleste si te tratan como a un emigrante, porque aunque no te lo creas, eso es lo que eres), los seguros médicos, la cultura…..

Olvida lo que has aprendido sobre marketing y sobre recursos humanos. Aquí todo sigue sus propias reglas. El marketing es otra dimensión, en la cual el crecimiento es clave y las relaciones públicas esenciales. En España podrás ser el Rey del Manbo y tu empresa la niña mimada de las administraciones públicas, pero aquí en el valle tu no eres nadie y tu empresa una entre un millón hasta que los magos de las public relations consigan lo contrario. Si piensas que lo puedes conseguir con un community manager que maneja el hootSuite y unos cuantos dólares en Adwords eres un ingenuo. Construye bien tu marca personal (es otro de los inconvenientes para los españoles; en nuestro país no estamos acostumbrados –incluso está mal visto- a vendernos)

Mención a parte merecen los empleados. Toda tu experiencia hasta la fecha manejando equipos en España sirve de muy poco cuando llegas al valle. Tú eres el nuevo, el que menos sabe, el más pardillo, y español; jugarás bien a soccer pero no te veo derrotando a Eventbrite. Y claro, los empleados se te suben a la chepa (expresión literal de un directivo español con cuatro años de experiencia en el valle cuyo anonimato preservamos para que sus empleados no le pasen factura) a la primera de cambio. Aprender a manejar el recurso humano en el valle tiene miga. Pero no te quedará otro remedio que hacerlo si quieres progresar.  Domar a los leones lleva tiempo, pero una vez que lo consigues los resultados son geniales; estos fieras se llevan por delante lo que sea.

Ebay y PayPal

En una semana visitamos algunos de los gigantes del valle. Especialmente emotiva fue la visita a eBay, uno de los dinosaurios supervivientes del pleistoceno puntocom.  Aún recuerdo aquellos años 90, cuando escribía mi primer “Marketing en Internet” y recorría la 101 en busca de casos y cosas con la ayuda de mis amigos de Berkeley (Larry, Richard, Charles…¡va por vosotros!); mi primer encuentro en San José con personas que trabajaban en un negocio de subastas llamad eBay, que merecieron varias páginas en varios de mis libros (¡aún recuerdo! La única puntocom que había ganado dinero desde el primer día).

Hoy sus campus de San José poca relación guardan con aquellas oficinas que visité en 1998 en el 2145 de Hamilton Avenue en San José: modernas instalaciones, restaurantes, jardines…(demasiado inspirados en Google si hay que ponerles alguna pega). Nos recibieron dos fenómenos de PayPal: José da Ponte y Fernando. Lo que más llama la atención es la historia de la relación eBay-PayPal. Al principio, de odio; eBay hacía todo lo que podía para que PayPal fracasara. Pero con los usuarios no pudieron; éstos querían pagar con PayPal y el gigante de las subastas acabó comprando la empresa en 2005. Luego llegaría el fenómeno de los smartphones y el espectacular crecimiento de los pagos electrónicos, tanto online como offline. Y hoy, la empresa comprada supera a la gigantesca matriz en número de usuarios: eBay tiene 102 millones y PayPal 110.

Por cierto, en eBay nadie habla de e-commerce. Eso es historia. Solo hablan de commerce. Aunque aún únicamente un 6% de las ventas son online, un 37% del total están condicionadas por Internet (el usuario utiliza la red para buscar, comparar y cada vez más las redes sociales para recibir inputs sobre sus decisiones de compra –social commerce ). Lo que Jose llama “the Mall in their pocket”. Un mundo en el cual el inventario es infinito.

Banjo

Hace un año participé en una de esas actividades de networking tan frecuentes en Silicon Valley. Llevé allí a los alumnos del MIB 2.0 para que vieran como funcionan esos eventos en los que la gente se intercambia tarjetas y se cuentan unos a otros sus proyectos en tres, cuatro minutos. Aquel se llamaba Red Wood City Silicon Valley Networking café.

Una chica se acercó a mi con jovialidad. “Hi!. I´m Jennifer…and this is Banjo!”. Sacó su iPhone y me mostró una aplicación basada en Twitter, Facebook y Google Maps. Muestra un mapa de tu zona y te dice cuántos usuarios y quiénes están en el mapa. Me pareció genial. La aplicación tenia tres días de vida y varias decenas de usuarios (incluido yo; Jennifer me invitó a descargarla en mi iPhone de la App Store y allí mismo comencé a usarlo).

Un año después regresé a Redwood City para conversar con Jennifer y con Damien Patton, el fundador y CEO de Banjo. Nos contó como imaginó Banjo mirando por la ventana al océano pacífico desde su casa (alquilada) dibujando sobre hojas de un bloc (que hoy adornan la entrada de sus oficinas) recordando una anécdota con un antiguo compañero con el que coincidió en el aeropuerto después de muchos años sin verse, sin poder volver a hacerlo (Se enteró por Facebook unos días después que habían estado en el mismo sitio a la misma hora) . Un año después, las tres personas que iniciaron Banjo son ya treinta y las decenas de usuarios se han convertido en dos millones. Todavía no han facturado un solo dólar; ni tienen previsto hacerlo. Pero han levantado unos cuantos millones de dólares para seguir creciendo. Cuando les preguntas como piensan ganar dinero, en los ojos de Damien se ve un brillo especial que te hace estar seguro de una cosa: él lo sabe. Nos habló de Lewis Hamilton y Vodafone, de Fernando y el Santander…y de una cosa que él llama emotional branding con la que él (y sus VC) esperan facturar millones de dólares pronto.

Softonic

Con 110 millones de usuarios únicos y 50 millones de euros de facturación, esta empresa española es líder mundial en su negocio (prescripción de software y descargas). ¿Quién no se ha descargado un programa desde sus servidores?  Cada día se hacen 3 millones de descargas desde Softonic. Los amos de la barraca, pero no eran nadie en los Estados Unidos. Porque una cosa es ser líder mundial y otra ser líder en Estados Unidos, donde Softonic era uno más entre muchos. Por eso Santiago Arano presentó hace cuatro año un plan para acabar con esa situación. Compartimos con él una genial reunión en unas preciosas oficinas justo debajo del Bay Bridge con preciosas vistas a la bahía de San Francisco. Con él descubrimos las complejidades de un negocio español que intenta hacer las américas; que el tráfico en USA vale cuatro veces más…y por qué lo vale. Un tipo encantador que conduce a Softonic Norteamérica a donde le corresponde.

Twitter

Esta vez nos tocó reunirnos en sus nuevas oficinas de San Francisco. Pero salí con las mismas dudas con las que salía de las anteriores: ¿dónde narices está el modelo de negocio? Menos mal que ya no escribo libros sobre Internet, porque escribiría eso mismo…y un año después seguro que estarían ganando cientos de millones de pavos al año… y mis lectores volverían a vacilarme. Lo bueno que tienen los blog es que si eso sucede…siempre puedo borrar el post (je,je,je.). Pero no lo veo por ninguna parte. Reconozco que fundamentalmente porque no tengo ni puñetera idea sobre la materia. Pero siempre que salgo de Twitter me viene a la cabeza el famoso "They Promised Us Flying Cars, Instead We Got 140 Characters"

Eventbrite

Un caso estupendo. Y una presentación excelente por parte de cuatro personas diferentes de la empresa que nos hablaron cada uno de ellos de su ámbito: marketing, producto, tecnología y personas.  Por cierto, mientras que en Google nos llevaron a la tienda de Merchandising en Eventbrite nos regalaron una gorra y una chapa.

IDEO

Otra de mis niñas mimadas del valle. Ya se que no tienen mucho que ver con los negocios 2.0, Internet, Redes Sociales…Pero las lecciones que allí aprendemos considero que son siempre relevantes; en un mundo repleto de ingenieros, el factor humanos es importante. Ellos lo diseñan, pero las personas lo usamos. La gente de IDEO lleva décadas trabajando con ingenieros para hacer la tecnología usable, humana. Desde el ratón del Mac al de Microsoft pasando por las Palm que inspiraron los Smartphones.

Grandes personas

Sin olvidar algo que no puede faltar en el valle: la visita a dos de mis museos favoritos (Intel y Computer History Museum). Pero lo mejor del valle siempre son las reuniones con personas brilllantes a las que admiro y respeto, ya que son el vivo ejemplo de los valores que transmitimos en ESEUNE. Personas como Eneko Knör de Ideateca, Xavi Verdaguer de Innovalley e Imagine, Alfonso de la Nuez de UserZoom, Santiago Arano de Softonic, Juan Pablo Puerta de Craiglist, Unai Urresti de FriendFinder, Isabel Arcones…. ¡Gracias a todos por vuestros consejos! DE verdad, aunque ahora no seáis conscientes, soy una cadena de transmisión que los hará llegar a muchas personas y para algunos vuestros valiosos consejos resultarán de gran ayuda. Seguid así y sentíos orgullosos. ¡Ah! Y work hard and play harder!


jueves, marzo 29, 2012

La hora de la verdad

Llevo mucho tiempo sin escribir en el blog…o sin grabar un video. Tiempo en el que he estado buscando a la desesperada alguna señal positiva (Sea dentro o sea fuera), algún saliente en la roca al cual poder agarrarnos. Dejé pasar las elecciones, el final del 2011, el cambio de Gobierno. Han pasado desde entonces 100 días y una Huelga…y creo que ha llegado la hora de volver a compartir con vosotros mis reflexiones…porque se acerca la hora de la verdad.

La digestión del nefasto dato del déficit de 2011 está resultado pesada. El resultado de las elecciones en Andalucía no invita a pensar en una contención del gasto autonómico en la medida de lo necesario. La prima de riesgo española ha vuelto a adelantar a la italiana con kers y DRS. La reforma laboral que nos ha conducido a la huelga general de hoy no ha calmado los ánimos de los mercados. En realidad el problema es que tras cuatro años de crisis, aún no hemos hecho nada para conseguir detener la caída. Necesitábamos reconstruir los pilares y hemos comenzando por barnizar las persianas.

El problema sigue estando ahí. Incluso estaba antes de serlo era ya un problema. La sobredosis de ladrillo ha hundido a nuestro otrora sólido sistema financiero y sus consecuencias han generado otras consecuencias. La recesión nos condujo al déficit. El déficit obligó recortes y éstos nos han llevado hacia una segunda recesión. Y el bucle continua.

No se han hecho reformas, sino apaños. Todo el mundo espera que las reformas las haga el vecino. Cuatro años después lo importante permanece sin hacer. El agujero del sistema financiero sigue siendo el mismo. Hemos reducido el número de cajas pero no hemos levantado la alfombra para limpiar el polvo. El número de viviendas sin vender continua rondando el millón. Las ruinas de hormigón dispersas por nuestra geografía formarán parte del paisaje durante décadas y serán a la generación de nuestros hijos lo que el toro de Osborne fue a la nuestra: compañero de viaje por las nacionales de un solo carril ayer, bacheadas autovías sin presupuesto para mantenimiento mañana. A este paso no perderemos cinco años, sino toda una década. Con el sistema financiero zombi, las competitividad de nuestras empresas (fruto de un incremento desproporcionado de precios y salarios durante más de una década: la subida salarial entre 2000 y 2009 superó en treinta puntos a la de la productividad) por los suelos y la capacidad recaudatoria del Estado retrocediendo a marchas forzadas, el destino al cual se encamina España de forma inexorable es el rescate (y lo digo como si alguien fuera capaz de rescatarnos; iluso).

La mitad de la banca española está quebrada. Las viviendas que tienen en su poder no se van a vender en una década. En 2010 se vendieron unas pocas viviendas y en 2011…la mitad. Y cuando se vendan, serán al 50% de su precio actual. Y mientras tanto, la banca continuará refinanciando a los promotores inmobiliarios y de esta forma dilataremos (que nunca evitaremos) ya llegada de la hora de la verdad. A los 70.000 millones de activos entresuelo y ladrillo que soportan nuestros bancos hemos de añadir los 400.000 millones de euros correspondientes a endeudamiento del sector inmobiliario. Créditos a promotores con los que han construido miles de viviendas en las que nunca nadie llegará a vivir. Al menos una cuarta parta de esos 400.000 millones serán fallidos. En total el agujero rondará el 20% del PIB. ¿Y todavía alguien duda que España será rescatada antes de fin de año?

La barra libre de liquidez del BCE no llega a las empresas. Los bancos pescan en Europa y desembarcan con sus capturas en las arcas públicas: los euros del BCE se convierten en Deuda del Estado. Podría ser peor, ya que sin esa opción el rescate debiera de haber llegado ya hace meses (si es que esta barra libre no es per sé una rescate encubierto). Si tu empresa necesita dinero no mires a la banca. Tienen el cartel de “cerrados por reforma” y seguirán así durante tres o cuatro años más.

Y nuestras empresas siguen sin reaccionar. Su falta de competitividad es patente (costes salariales, costes energéticos, mala imagen de marca país…) ya pesar de que en España no se vende un sello…seguimos sin ser capaces de vender fuera lo que no podemos vender dentro. Mucho decimos de los italianos, pero ellos exportan el doble. ¿Y de qué sirve la reforma laboral? Si no es cuestión de abaratar el despido, hemos de abaratar los costes laborales y mientras las empresa no puedan reducir un 25% sus salarios (sin que los trabajadores vayan a la huelga) continuaremos asistiendo a cierres y al incremento de la cifra de parados. Superaremos los 6 millones con holgura. Hasta que todos seamos conscientes de dónde reside el problema. Solo falta por saber si entonces será o no será demasiado tarde. Porque podemos soportar recortes en sanidad, podemos cerrar cientos de colegios, podemos dejar de construir kilómetros de AVE…pero no podremos soportar 6 millones de parados durante muchos meses.

Ha llegado la hora de la verdad.

miércoles, noviembre 24, 2010

Una Cruzcampo no es una Guinnes

La Cruzcampo no es una Guinnes y eso es una obviedad; pero ambas son cervezas.España no era Grecia; España no es Irlanda; España no será Portugal cuando nuestros vecinos tengan que ser rescatados. Pero España es España.

Nuestro país genera una desconfianza sin precedentes. La imagen de nuestro Presidente en la cumbre de Jefes de Estado de la OTAN, buscando su lugar, con la cabeza gacha, mirando hacia el suelo, vagando de izquierda a derecha, preguntado “Where is Spain?” es una imagen que equivale a mil palabras (y a otras tantas cifras macro). Una escena que bien podría haber sido escrita por el mismísimo guionista de Mr. Bean describe a la perfección dónde nos encontramos: desorientados, desalentados, cabizbajos y sin rumbo.

El riesgo país en máximos desde 1996; el diferencial con el bono alemán subiendo; la Bolsa bajando. Dos años de recesión (con caídas del PIB del 3,7% y del 0,3% en 2009 y 2010); una tasa de paro que supera el 20%; una deuda pública del 60% que crece de forma progresiva (llegará al 70% en 2011). Y unas perspectivas que retrasan la recuperación hasta 2015 o 2017 (según la OCDE) que augura un “futuro mediocre, bajo crecimiento, alto desempleo y alto déficit.

Y nuestros gobernantes solo esgrimen un argumento: España no es Irlanda. Una obviedad. Pero el problema no reside en nuestras similitudes con Grecia o Irlanda, ni tan siquiera en el hecho de compartir la honrosa membresía al “club PIGS”; el problema de España es la propia España.

España genera desconfianza porque muy pocos ven plausible una recuperación de nuestra economía sin acometer profundas reformas. Nuestra competitividad sigue siendo un lastre y sin opciones para devaluar nuestra moneda tal vez debiéramos llevar a cabo una devaluación interna reduciendo un 25% los salarios para recuperar competitividad mientras obtienen sus frutos estrategias basadas en la innovación y el cambio de modelo productivo (que en el mejor de los casos pueden suponer una década).

Ese problema de competitividad impide aprovecharnos del previsible crecimiento de los mercados exteriores. Cierto es que las exportaciones están creciendo, pero comparadas con las de 2009. Si comparamos las exportaciones españolas del tercer trimestre de este año se hallan al 80,7% de las del mismo trimestre de 2008. China supera las cifras comparativas (105,9% con respecto a 2008), Japón casi las iguala (96,8%) mientras que los países de la Unión Europea se encuentran en una cifra similar a la de España (Alemania 84,9%, Reino Unido 83%). Son estadísticas de la Organización Mundial del Comercio. Revelan que nuestras exportaciones crecen pero a un ritmo inferior al de las economías de nuestro entorno. No es un argumento que avale en ningún caso recuperación de nuestra competitividad, a pesar de que en estos días he llegado a escuchar lo contrario.

Como también he escuchado esta semana que el déficit se está reduciendo de forma acelerada. Como observador me resulta algo difícilmente creíble en una economía que no crece, con una tasa de paro que si lo hace y unas administraciones autonómicas y locales en las que nadie está dispuesto a pisar excesivamente el freno. El último informe del Banco de España dice que a 30 de junio el déficit estaba en el 10.9% (únicamente dos décimas por debajo del registrado al cierre de 2009) con lo cual esa reducción no está siendo tan “rápida” como algunos comentan. Además, son muchas las voces que argumentan una contabilización no homogénea de los ingresos fiscales (como un artículo de Libertad Digital). La ingeniería contable del Gobierno provoca un incremento de los ingresos por retenciones del IRPF (la supresión de la deducción de los 400 euros y también se ha ingresado la cantidad correspondiente a la liquidación de 2009, con lo que tenemos 5 décimas del PIB de ingresos que realmente corresponden a 2009, pero que se están contabilizando en 2010. Si se hubiera contabilizado de otra forma el déficit de 2009 realmente hubiera sido el 10,6% y la tendencia del de 2010 se iría al 11,4%, es decir 8 décimas más. ¿Qué quiero decir con esto? Que la ingeniería contable está muy bien para engañar a los demás pero resulta estúpido creérsela uno mismo. Esta muy bien reducir déficit a base de ingeniería contable, pero la realidad demuestra que, más allá de esa ingeniería, no estamos realmente abordando el verdadero problema. Los medios El Economista también revelan que Hacienda parece haber recibido órdenes de retrasar en lo posible las devoluciones del IVA a las empresas. Cualquier defecto de forma es válido para maquillar la cifra del déficit público. Algunos hablan de un mínimo de 7.000 millones de euros, es decir, unas 7 décimas del PIB. Si ese maquillaje el déficit volvería al 12%.

También resulta socorrido (para justificar que España no es Irlanda) el argumento de nuestra “recuperación” económica: el PIB crecerá en 2010. Si es así, crecerá poco más de 0%. Que lo celebren los que quieran. Pero que tengan en cuenta que ese crecimiento será, una vez más, fruto del maquillaje (no estarça sustentado en un crecimiento real de nuestra economía). Por poner un ejemplo que citan en Libertad Digital: esas devoluciones de IVA comentadas han sido contabilizadas por las empresas (ver el INE) como parte del VAB (Valor Añadido Bruto) generado por un lado y (al no haberse hecho efectivas por parte de Hacienda) también se han contabilizado como impuestos sobre la producción. Algunos hablan de 6.000 millones de euros en el tercer trimestre. ¿Eso qué significa? Que en lugar de crecer un 0,2% interanual ¡estaríamos cayendo un 2,2%! Cierto es que sin estos maquillajes contables estaríamos ahora en un verdadero aprieto (al borde del rescate)

Otro argumento que emplea el Gobierno cuando se menciona el problema de la deuda española es su volumen, inferior en algunos casos y muy similar al de los países de la Eurozona. Pero todos sabemos que lo importante no es la cantidad que debes, sino la capacidad que tienes para hacer frente a tus compromisos. Lo que algunos llaman solvencia. Debemos poco si lo comparamos con otros, pero demostramos poca capacidad para poder pagar lo que debemos. ¿Por qué? Una economía que no crece, una tasa de paro del 20%, una competitividad deficiente y un gobierno que no toma una sola medida de calado al respecto auguran un estancamiento durante una década (al menos) si nadie lo remedia. En este escenario ¿no es lógico que alguien piense en hipotéticos problemas de solvencia? No; es más fácil pensar en especuladores despiadados que atacan sin piedad a España, al Euro, a Occidente….

La credibilidad pasa por demostrar a “los mercados” que España puede crecer y contener su gasto público. Pero eso no se demuestra con cifras maquilladas, sino con hechos; es decir, con medidas estructurales que mejoren la competitividad de nuestras empresas, reduzcan la tasa de desempleo y permitan un crecimiento del consumo, por un lado; y con planes serios para contener el gasto público en los ayuntamientos y autonomías (esta semana leía el dato del coste que supone para los ciudadanos mantener tantas y tantas televisiones autonómicas; ¿nos podemos permitir esos lujos en los tiempos que corren?)

El precio de nuestro bono crece. ¿Qué pasaría si llegara al 7%? Es mejor responder: nunca llegará a esa cifra. Pero más inteligente prever lo que pueda suceder si se dispara hasta esas cuotas. Tal y como ha ocurrido en Irlanda, los depósitos de los bancos menguarían (el capital se fugaría a otros países) y los bancos tendrían problemas para renovar su deuda exterior. El mercado inmobiliario no se recuperaría y sería imposible liquidar los ladrillos y el suelo de los balances de los bancos. La banca recurriría al BCE que ayudaría con liquidez…pero hemos visto lo que sucede después: una vez llegados a esos extremos, en cuestión de semanas o meses, el problema no termina de resolverse.

España no es Irlanda y son muchos los argumentos que lo demuestran. Uno de ellos, el paro. Algunos se sorprenden cuando los “mercados” desconfían de España. Pero nadie se “pone en sus zapatos”: ¿cómo se puede confiar y estar tranquilo en un país con un 20% de tasas de desempleo? Muchas personas fuera de España se preguntan por qué aún no ha estallado una revuelta social; algunos piensan que tarde o temprano el problema estallará. ¿No son motivos suficientes como para tener preocupados a los analistas e inversores internacionales? (¡Qué va! El paro no importa; simplemente son unos canallas especuladores)

Por si fuera poco, el déficit irlandés se ha disparado debido a que el Estado ha asumido las pérdidas del sector bancario, que son ya conocidas en su mayor parte. Pero en España todavía tenemos pendiente la reestructuración de nuestro sector financiero, cuyas pérdidas debidas al inmobiliario aún han de aflorar.

Dejo para el final algo que llevo comentando desde 2007, cuando se iniciaba el problema de las subprime en Estados Unidos y se decía que en España no había ese problema; cierto; la banca estadounidense dio créditos a personas que no se podían permitir el lujo de comprar un piso. En España eso no sucedió, pero los pisos están ahí: construidos y sin vender. La banca dio dinero a los promotores inmobiliarios paraqué construyeran pisos que la gente no se puede ahora permitir el lujo de comprar. No es lo mismo; pero sus consecuencias pueden ser parecidas. El estallido de la burbuja inmobiliaria a afectados a particulares, promotores, constructores, proveedores, ayuntamientos… Pero aún no ha afectado de verdad al último eslabón de la cadena: los bancos. Y aquí si que si….España podrá parecerse a Irlanda.

Al igual que en el caso de Irlanda tenemos un problema de salud del sistema financiero. Si sumamos dos más dos nos dan cuatro: con 325.000 millones de euros en créditos ligados al ladrillo y un “futuro mediocre” (según la OCDE) con paro y crecimiento más próximo al 0% que al 2% hasta el 2013 (por lo menos), nuestros bancos y cajas están al borde del crash. Y aquí es donde se utiliza otro argumento “inapelable”: superaron los “estrés-test”. Ya. Y los dos bancos irlandeses que se sometieron a ellos también los aprobaron. Desde los máximos de agosto, el sector financiero ha destruido un 25% de su capitalización bursátil y en el último mes, se ha dejado un 18%. Y los analistas de divisas de Barclays Capital señalan a las cajas de ahorros españolas como uno de los principales puntos débiles, no ya de España ¡sino de la zona euro y la propia divisa común!

Solo nos quedan dos alternativas: tomar medidas urgentes ya; o ser rescatados e intervenidos a lo largo de 2011. La pasividad no es una opción y el optimismo sin fundamento no es la medicina.

Por cierto. España no es Irlanda y una Cruzcampo bien fría en botellín de 33cl no es una pinta de Guinnes. Pero hemos de recordar que el grupo cervecero Guinness Brewing Wolldwide compró la cervecera sevillana Cruzcampo S.A hace veinte años y que los problemas de Irlanda no escapan a la fábrica de Sevilla (como tampoco podrán ser ignorados por la "fábrica" de Moncloa)

viernes, noviembre 19, 2010

Una tarde con Koldo Saratxaga y diez ideas

Koldo estuvo ayer compartiendo lo que sabe con los alumnos del MBA de ESEUNE. En el twitter lancé las ideas que iban aflorando en el aula...y ahora las resumo.

Primera idea: diversidad. En la Humanidad no hay dos personas iguales; cada persona es diferente y lo es además cada día de su vida.

Segunda idea: inteligencia. Somos los seres más inteligentes del Planeta, pero ojalá no seamos los más inteligentes del Universo, porque cada día demostramos lo poco inteligentes que somos como especie humana: nos pegamos, nos matamos, destruimos el medio ambiente, arrasamos los recursos, explotamos a los demás… Tenemos que comenzar a utilizar mejor nuestra inteligencia.

Tercera idea: el sistema educativo es un desastre. Prepara a las personas para la repetibilidad, la obedicencia y la rutina. Todos han de salir cortados por el mismo patrón: a los 5 años aprenden todos a leer, a los 6 años a sumar, a los 7 a multiplicar… No se tienen en cuenta las habilidades personales (en algunos colegios no son personas, sino números: el 32, el 26, el 17). El modelo educativo reprime al que pregunta, al que piensa, al que cuestiona las normas; las personas son educadas para callar, escuchar, obedecer y seguir instrucciones. Sin libertad. La libertad es natural, pero nos educan para que no lo sea; habla cuando te pregunten, levántate cuando te digan, estudia lo que te mandan… Y cuando somos adultos, en la empresa, las personas que tenemos que hacer el futuro aprendemos de personas que tienen 50, 60 años y experiencias del pasado. ¿Es eso lógico construir el futuro aprendiendo de las experiencias de un pasado cada vez más remoto, en un Mundo en el que todo cambia cada vez más rápido? Tal vez por eso avanzamos tan poco.

Cuarta idea: crisis. Se habla de crisis y se habla de innovación; todos (políticos, empresarios, directivos) hablan ahora de innovación; y muchos de los que hablan no tienen ni idea de lo que es la innovación. Tenemos crisis económica (más financiera que económica); pero también crisis energética, medioambiental; y sobre todo, crisis de valores. Los valores prácticamente han desaparecido; el mundo se nos ha ido de las manos; ser honrado equivale a es ser estúpido. Los países desarrollados nunca han llegado a poner el 0,7% de su PIB para el desarrollo del tercer mundo (se han quedado en el 0,4, el 0,6…); ¿Por qué?. Porque no había suficiente en los Presupuestos. Sin embargo, para salvar GM o a los bancos si se puede poner el 6% del PIB.

Quinta idea: competitividad. Si no eres el mejor, eres un fracasado; solo gana el número 1 y los demás (que pueden ser decenas, miles o millones…) son todos unos fracasados. Tienes que estudiar para ser el mejor; tienes que entrenar para ser el mejor; tienes que trabajar para ser el mejor; pero solo unos pocos pueden y el resto…según este esquema, fracasa. Este mensaje es el que ha llevado al mundo a las cuotas de infelicidad más altas conocidas; nunca hemos tenido tanto (casas, coches, teles, ordenadores, móviles….) pero cuanto más tenemos, más deseamos y menos felices somos.

Sexta idea: jerarquía. Las organizaciones siguen siendo jerárquicas, inspiradas en los ejércitos del XIX. Pero eso sí, los empresarios y directivos que no hacen nada por cambiar el sistema (que equivaldría a terminar con su poder jerárquico), hablan de innovación, de personas....

Séptima idea: eficacia y eficiencia. Educamos en la eficacia pero no en la eficiencia. Exigimos que se hagan las cosas bien pero no informamos de resultados económicos. La gente trabaja y no sabe para qué trabaja (más allá de cobrar una nómina), cuánto valor genera, cuánto gana la organización con lo que hace. Es como un equipo de fútbol en el cuál se ordena a los jugadores chutar el balón hacia la portería contraria y no se informa nunca a los jugadores del resultado, ni de cómo va la calificación, cuántos puntos tiene nuestro equipo, cuáles son los objetivos a corto plazo, a largo… Nada. Las personas solo tienen que trabajar y hacer lo que se les manda. No tienen información..y lo peor de todo es que eso será así durante 10, 20 o 30 años de su vida en esa empresa. La obsesión por la eficacia (hacer las cosas) nos lleva a idolatrar la calidad. Pero el futuro no está en la calidad (todos lo hacen) sino en la excelencia en el servicio (casi nadie lo hace). No es cuestión de tener la mejor máquina, las mejores instalaciones, la última tecnología…que hasta los chinos la tienen…sino cuestión de ser excelentes en el servicio al cliente; toda la organización.

Octava idea: innovamos los humanos. El humano se diferencia de otras especies y de las máquinas porque siente, piensa, se emociona… Pero a las empresas les preocupa que las personas piensen demasiado y les importa bien poco (o nada) lo que sienten. Solo quieren utilizar su “músculo” (la mano de obra). Necesitamos i+i+i: personas inconformistas, inquietas e iconoclastas; personas que todo lo cuestionan, se revelan, crean, reinventan, investigan, comparten, no paran....

Novena idea: libertad. Desde la libertad se puede crear; con rutina, proceso, especialización y respetabilidad, no. Sin libertad no hay innovación. Pero las empresas temen a la libertad; piensan que la libertad lleva a la anarquía y no son conscientes de la relación directa entre libertad y responsabilidad. Somos humanos, ¿no?

Décima idea: un proyecto basado en las personas. Todo comienza con un proyecto (ilusión, entusiasmo, empuje) y con el paso del tiempo, el proyecto se convierte en empresa; entonces, desaparece la ilusión y el entusiasmo es sustituido por la rutina. Necesitamos proyectos; y éstos han de estar basados en las personas, porque sin personas no hay proyecto (no hay energía, no hay talento, no hay entusiasmo…). Un proyecto basado en las personas y focalizado al cliente tiene todas las garantías para triunfar y no hay crisis económica que pueda apartarle del camino; porque utiliza el talento, la creatividad la energía de las personas, su entusiasmo…todo aquello que hace que los seres humanos seamos únicos.

miércoles, septiembre 22, 2010

¿Optimistas o realistas?

Decía el escritor inglés William George Ward que el pesimista se queja del viento; el optimista espera que cambie; y el realista ajusta las velas.

España es un galeón que navega por el mar de la crisis con una tripulación gobernada por optimistas: el capitán se mantiene firme en el puente de mando, rodeado por sus fieles oficiales, esperando a que el viento cambie.

En las empresas españolas nos encontramos muchos pesimistas (siempre se quejan; lo hacían en 2007 cuando nuestro PIB crecía y lo hacen ahora que decrece), muchos optimistas (que no hacen nada salvo limitarse a esperar un cambio de tendencia) y unos pocos (los menos) realistas: las personas que ajustamos las velas en función de la dirección e intensidad de los vientos.

Comento esto porque hace unos días me comentaban los alumnos que “se respira un cierto optimismo”. Cierto. Pero se trata más de personas con pensamientos positivos a la espera de un cambio de viento (como diría Ward) que individuos cuyo estado de ánimo viene condicionado por una análisis sereno y objetivo de la realidad.
Las economías más importantes han dejado atrás la recesión. Pero eso no implica una recuperación vigorosa (simplemente han dejado de caer). Mientras tanto, España seguirá cayendo cuando finalice el 2010 (a menor velocidad, eso sí) y estamos más cerca de una segunda recesión (encadenando dos trimestres consecutivos negativos si el tercero de este año fuera negativo –que parece lo será- y el cuarto siga la misma tendencia –que pocos datos animan a los contrario). No hay que caer en el pesimismo, sino tomar medidas (ser realista) algo que nuestros gobernantes aún no han decidido hacer.

Todo el arsenal desplegado en forma de estímulos (Planes E para los ayuntamientos, ayudas para automóviles, electrodomésticos…) han generado un insignificante crecimiento (en el segundo trimestres de 2010) del 0,2%; motivo de satisfacción para los optimistas y de preocupación para los realistas.

Sea una “W” (una segunda recesión tras un periodo de crecimiento leve vivido hasta este tercer trimestre de 2010) o una “L” (dejamos de caer, pero tendremos una larga época de crecimientos insignificantes) es absolutamente necesario realizar profundas reformas (lo que se ha hecho hasta ahora, si bien es un primer paso, resulta absolutamente insuficiente).

Vientos favorables, haberlos haylos: las economías emergentes se recuperan, Latinoamérica mantiene un ritmo de crecimiento significativo y la locomotora alemana comienza a carburar (pero tengamos en cuenta que la debilidad esgrimida por el euro durante la crisis de la deuda griegohispanolusa ayudó a sus exportaciones). Pero la fuerza de esos vientos queda relativizada por las incertidumbres que generan importantes economías como la británica (déficit y deuda) o la propia estadounidense (la crisis inmobiliaria persiste y no se termina por comenzar a crear empleo); o la certeza al respecto de los graves problemas a los cuáles se enfrentan países como Grecia o Irlanda.

Pero sobre todo continúan soplando vientos adversos dentro de nuestro propio país. La tasa de desempleo cabalga a sus anchas por encima del 20% con una reforma laboral que no ha dejado satisfecho a nadie (ni a los sindicatos, ni a los empresarios ni al gobierno…). El crédito no termina de fluir (los bancos suficiente tienen con atender sus propios compromisos mientras vigilan el ritmo de crecimiento de la morosidad).

La reducción del déficit es una especie de misterio ya que resulta complicado controlar las diferentes fuentes de generación de gasto público, especialmente la de algunos ayuntamientos y comunidades autónomas que se van a enfrentar en 2011 a desafíos impresionantes. Por cierto, con el desmadre de ayuntamientos y comunidades, ¿cumpliremos nuestro compromiso de reducción del déficit -6% del PIB- en 2011? El que vea pocas probabilidades ya sabe lo que nos espera: volverán los problemas con el diferencial de la deuda (reviviremos mayo de 2010).

Con un 20% de paro (el FMI dice que no volveremos a crecer por encima del 2% -el mínimo exigible para comenzar a crear empleo- hasta 2016), los mercados controlando nuestra inversión pública, recortes, falta de crédito, incrementos de impuestos, desastre inmobiliario y administraciones públicas hiperdimensionadas (por cierto, solo la administración central ha incrementado un 2,6% el número de funcionarios)… el mercado interior tardará en recuperarse. El único clavo ardiendo al cual podemos agarrarnos es la (esperemos) recuperación exterior. Pero aquí las empresas españolas se darán de bruces con la cruda realidad: no son competitivas. El desmadre de la época de crecimiento nos ha conducido a la situación actual en la cual la proporción entre salarios y resultados es desastrosa; hemos ido incrementando salarios sin incrementar los resultados generados de forma proporcional, lo que ha dejado muy tocada a nuestra productividad. Cierto es que las exportaciones españolas han crecido en la primera mitad del año un 16%. Pero en los últimos tres meses presentan un estancamiento en su ritmo de crecimiento preocupante y, a pesar de crecer, estamos muy lejos todavía del volumen alcanzado en 2007 (si todo va bien cerraremos 2010 con un volumen similar al de 2006). En otras palabras, no estamos aprovechando (o no podemos aprovechar) la recuperación exterior con las mismas posibilidades que nuestros competidores francos, germanos o anglosajones.

Y recuerdo (por si alguno lo había olvidado) que seguimos teniendo un millón de pisos sin vender (más de 150.000 millones en ladrillos dentro del balance de bancos y cajas) y que nadie sabe cuándo se venderán (y los promotores deben a la banca 400.000 millones). Con un mercado inmobiliario muerto (los promotroes no bajan el precio; prefieren que se lo quede el banco), tarde o temprano aparecerá ese agujero de más de 500.000 millones de euros.

Ser un país con muchos pesimistas (por mucho que hagamos España seguirá siendo España), con muchos optimistas (sin hacer nada volveremos a ser la alegría de la huerta en la champiñón league) y pocos realistas (pero…¿tendremos que ajustar alguna vela, no?) ha generado otro problema: en otros lugares (como Alemania) la crisis ha motivado a las personas para cambiar (a pesar de no tener problemas de deuda, Alemania a recortado su gasto público; a pesar de no tener un 20% de paro, muchos países introducen mejores) mientras que en España no hemos aprovechado la crisis para realizar las profundas reformas que hace años se vienen exigiendo.

Y aquí recurro de nuevo a una frase de Ward: Las oportunidades son como los amaneceres; si uno espera demasiado, se los pierde.

martes, septiembre 21, 2010

Un euro para salvar el mundo

¿Quién dice que a los occidentales nos importa un carajo el tercer mundo? Ahora pagaremos 1€ con cada billete de avión que compremos, para ayudar a su desarrollo. Por ejemplo:

- Un fabricante de microcircuitos y condensadores de telefonía móvil pagará 1€ cuando saque un billete para volar a el Congo a comprar coltán (como se conoce a la columbita-tantalita, un mineral esencial para la electrónica que es extraído por niños semiesclavizados que trabajan 18 horas al día dándole al pico y a la pala).

- Un turista pagará 1€ para volar a un resort del Caribe (construido sobra varias hectáreas de fauna y flora protegida frente a un arrecife de que se llena de buceadores que buscan sacar una foto a los peces de colores mientras destrozan a aletazos y patadas el coral), en el que trabajan cientos de trabajadores que cobran poco más de 100 dólares al mes (le llaman turismo low-cost…en busca de países con los costes laborales cada vez más bajos).

- O un empresario de distribución textil que visitará en Vietnam las fábricas en la que cada jornada 5.000 trabajadores hacinados, sin medias de seguridad, producen por un dólar al día de salario decenas de zapatos, camisetas.

- O las compañías petrolíferas pagarán 1€ cuando envíen a las costas del África Occidental a sus ingenieros expertos en extracción y construcción de pozos. Al igual que pagarán 1€ las compañías que buscan madera, café, minerales…
Pagaremos 1€..pero eso sí, de forma voluntaria. Una brillante idea más del hombre que quiso salvar España y como no le entendía casi nadie intentará ahora salvar el mundo.

miércoles, junio 30, 2010

Mucho más que un iPad y un iPhone4G

Interesante la nueva tiena de Apple en Wisconssin Avenue (Georgetown, Washington DC).Apple demuestra como los puntos de venta son algo más que "puntos de venta" (como sucede con otros ejemplos comentados como las tiendas Nespresso, etc.)

Lo primera que llama la atención es la existencia de decenas de iPads, y decenas de nuevos iPhone 4G para que la gente enrede, juegue, navegue... Al margen de otras decenas de iPods de todos los modelos, Macs, MiniMacs, Apple TV, etc



















Destaco una zona especial para los niños (con mobiliario específico para ellos) donde pueden jugar con Macs, iPhones 4G y iPads (preparados con juegos infantiles). Lo comparo con lo que me pasó hace unas semanas en El Corte Inglés cuando una vendedora me fulminó con su mirada porque mi hijo había osado tocar un teclado. No se trata simplemente de un espacio para que los niños se entretengan mientras los padres compran (que ya de por si es importante). Apple sabe que los dos niños de la foto son los que decidirán el futuro de su empresa dentro de una década; cuanto antes los conquiste, mejor (a Marco ya le tienen en el bote)



















Al fondo de la tienda (totalmente diáfana y con altos techos que dan mayor sensación de amplitud) hay una zona donde se hibrida la formación con la venta; es un espacio donde tranquilamente muestran a las personas el funcionamiento, las posibilidades, las aplicaciones, etc. de los diferentes dispositivos, software, etc.

Conté hasta 20 personas en ese momento trabajando (los que vemos en las fotos con el polo azul). No existían cajas de salida ni cajas registradoras: el propio vendedor te cobraba con un dispositivo basado en el iPhone (con un lector de infrarojos y uno de tarjetas). Entre todas las personas que atienden a los clientes destaca una vendedora invidente, que mostraba el funcionamiento de un iPad y caminaba por la tienda con la ayuda de su perro.



















Público de todas las edades (desde los 7 años a los 70), mucho interés por el iPhone 4G (han vendido en una semana más de un millón y medio), por el iPAd y por la Apple TV. LA decoración moderna, cuidada pero sencilla, sin restar un ápice de protagonismo a los dispositivos.


















lunes, mayo 31, 2010

Primera clase con el iPad

30 de mayo de 2010: mi primera clase con el iPad. Me dice Rodrigo que debiéramos haber grabado un video…porque habremos sido de las primeras Escuelas de Negocios en España en utilizar un iPad en la clase. En fin, más allá de las anécdotas, vayamos con las impresiones. Ya se que suelo ser demasiado “tecnoeufórico”, pero pienso que el iPad pronto desbancará a los ordenadores conectados a los cañones…que pronto será tan arcaico como hace quince años, cuando entrabas en un aula y veías un retroproyector de transparencias (o esos LCD que se ponían encima de los retroproyectores 3M conectados a un PC de sobremesa). Llegaron los portátiles y los cañones y todo cambió.

En mi clase del viernes pasado usé por última vez mi VAIO conectado al cañón; el fin de semana me compré el Keynote de iPad y pasé con el iTunes mi presentación de Power-Point de hoy lunes.

He llegado al aula, he conectado mi iPad (con el cable SVGA) al cañón….y no he tenido que esperar unos minutos a que arranque Windows Vista, que cargue el Panda, el resto de programas de Inicio…arrancar el powerpoint…. Enchufar, tocar la pantalla del iPad, poner mi dedo sobre el icono de iPad…y comenzar la presentación.

A partir de hoy, entierro el portátil y sobre todo, a redefinir mis transparencias descubriendo y aprendiendo día a día con todas las posibilidades que dar el iPad. Por cierto...la clase era de Innovación y TIC: la clave de la eficiencia y la productividad (era lo que tocaba...ha sido una grata casualidad)

Las aulas con un ordenador (aunque sea portátil) conectado al cañón…son ya historia.

viernes, febrero 26, 2010

El diablo da lecciones para salir de la crisis

Debatía hace unos días con un grupo de alumnos sobre el estado de bienestar, los servicios sociales, las políticas sociales del gobierno, etc. Cuando se habla de este tema siempre surge la comparativa con Estados Unidos (sobre todo ahora que se habla de la reforma sanitaria pretendida por Obama) y siempre hay quien indica que no podemos quejarnos porque el Estado nos ofrece “gratuitamente” toda una serie de servicios (que los Americanos por ejemplo han de pagar de su bolsillo).

Llama la atención lo de “gratuitamente”: ¿Sanidad gratuita? ¿Educación gratuita? Si nos ponemos a calcular cuánto nos cuesta a cada familia esos servicios que algunos creen que “regala” el Estado (y otros quieren hacer ver que quien lo regala es el Gobierno) nos llevaríamos una ingrata sorpresa.

Un alumno nos remitió unos datos extraídos de Internet que desmontan la teoría de la gratuidad y que me han servido también para reflexionar sobre las medidas que necesitamos para salir de la crisis:

- Tenemos que generar varios millones de puestos de trabajo
- Para ello necesitamos crear nuevas empresas (España es uno de los países del mundo en los que más costoso, complejo y lento es crear una nueva empresa; en algunos países de Europa se hace en 24 horas por Internet sin apenas coste) y que las empresas que han sobrevivido recuperen su nivel de producción
- Si queremos producir más tendremos primero que ser capaces de vender más; para ello necesitamos optimizar nuestras estrategias comerciales en los mercados emergentes que tirarán del carro (India, China, Brasil…) ya que la vieja Europa parece que volverá a gripar su motor (y no sirven para solucionarlo los millones de vacunas fabricadas de la gripe A)
- Pero vendiendo mejor en esos mercados (en los que no nos comemos una rosca si nos comparamos con ingleses, franceses o alemanes –ni que decir norteamericanos) hemos de, sobre todo, reactivar el consumo interno.

¿Cómo demonios reactivar el consumo interno si cada día miles de persona pierden su puesto de trabajo? Cómo generar nuevos puestos de trabajo si cada día la gente consume menos? Si no rompemos ese círculo vicioso tardaremos una década en reactivar nuestra economía.

Hace falta una reforma laboral que anime a las empresas a contratar (que no sean tan conservadoras a la hora de analizar la conveniencia de generar un nuevo puesto de trabajo). Y de forma paralela hemos de permitir que los ciudadanos dispongan de más dinero para consumir.

Pero no podemos subir salarios (ya que uno de los graves problemas de nuestra economía es ése: los salarios son muy bajos, pero la productividad también; si elevamos salarios muchas empresas dejarán de ser competitivas). ¿Qué hacer entonces para que la gente disponga de más dinero para consumir?

Es aquí cuando (mal que a muchos les pese) hemos de inspirarnos en los Estados Unidos de América, la meca del consumismo. Si, si; ya sé que para muchos el consumo es un pecado, pero España necesita que sus ciudadanos consuman, si queremos generar empleo. ¿Por qué los norteamericanos consumen tanto? Son muchos los motivos…y no se puede cambiar la idiosincrasia de un pueblo de la noche a la mañana; pero algunos datos nos pueden ayudar a reflexionar y generar ideas. Intentemos inspirarnos en el "diablo".

A un español le cuesta la gasolina más del triple que a un estadounidense. Yo lleno mi depósito dos veces a la semana, cinco veces al mes; cada depósito son 60€, es decir, 300€ al mes, lo que me da 3.600€ al año. Los 2.400 euros que pago de más son impuestos que se lleva el Estado (para darme entre otras cosas “servicios sociales gratuitos”) y que pueden venir muy bien para consumir.

Un estadounidense no paga IRPF si sus ingresos son menos de 3.000 dólares al mes. En España hay millones de personas que cobran menos de 4.000€ al mes y podríamos facilitarles el consumo, sobre todo a los mileuristas.

A un español le cuesta la tarifa del teléfono móvil el doble que a un estadounidense. Las tarifas de Internet son tres veces más caras (por una conexión tres veces más lenta). Si el mercado funcionara correctamente y hubiera competencia de verdad he calculado que mi empresa ahorraría en telecomunicaciones unos 4.000€ al año. Con esas cantidades se podrían generar entre todas las empresas españolas muchos puestos de trabajo (y las empresas mejorarían su competitividad; no solo reduciendo costes, sino incrementando la velocidad de Internet, por ejemplo).

A un español le cuesta la electricidad un 80% más cara que a un estadounidense. De nuevo un mercado donde la competencia no funciona. Y un país que parece no dar importancia a su déficit energético y al elevado coste que supone para nosotros importar petróleo, gas e incluso energía atómica de Francia.

A un español también le cuestan las comisiones bancarias y el mantenimiento de tarjetas de crédito un 80% más que a un estadounidense.

Se ha dado un impulso a la economía española con ayudas a la compra de coches; siendo esas ayudas insignificantes, se ha demostrado que la gente, si bajan los precios de los coches, compra. ¿Cómo multiplicar ese efecto? Un coche que a un estadounidense le cuesta 10.000 dólares (unos 7.000 euros) al español le cuesta más del doble. La diferencia no solo reside en lo dinámico del mercado estadounidense que genera un volumen que no hace necesarios altos márgenes en los distribuidores (concesionarios). El verdadero problema está en los impuestos: entre el IVA y el impuesto de matriculación se llevan un tercio del valor del coche. Si pagamos 18.000€ por un coche, 5.000€ son de impuestos. Por no hablar del seguro del coche: a un estadounidense le cuesta la mitad (lo mismo un seguro del hogar).

Hablando del IVA: cada par de zapatos, ordenador, reloj, raqueta de tenis o mochila para el niño que compramos nos cuesta por lo menos un 10% más caro que a un estadounidense. Ellos pagan sus “taxes” estatales (la parte del impuesto que se queda cada Estado) que varían entorno al 4% y federales (el Gobierno Federal se queda con un exiguo 2%). Frente a un 6% nosotros pronto pagaremos un 18% (el triple). Con esa diferencia las familias podrían incrementar de forma importante su potencial de consumo. Por no hablar de los impuestos “especiales” sobre tabaco y alcohol (que no existen en USA y en España llegan a encarecer el 320% del valor del producto)

Pero sigamos hablando de impuestos directos: en USA las empresas no pagan algo equivalente al IAE (Impuestos de Actividades Económicas), el impuesto de circulación del vehículo que pagamos los españoles para financiar enchufados en los ayuntamientos tampoco existe (por no hablar de la fortuna que hay que pagar por la OTA en muchas ciudades españolas –en ocasiones más cara que un parking privado- mientras que en muchas ciudades estadounidenses pagan algo llamado “sticker” que faculta para aparcar durante una año en todos los parkings municipales y cuests alrededor de 15 dólares anuales; ¿has calculado lo que pagas de OTA al ño?
Hablando de los ayuntamientos: en USA no hay impuesto de circulación; pero tampoco pagan ese “invento” llamado IBI (Impuesto sobre los Bienes Inmuebles).

Hablando de las Comunidades Autónomas: algunas mantienen el impuesto de Sucesiones y Donaciones (que no existe en USA). P

ero claro, españoles tenemos que pagar el salario de:
- 17 Presidentes Autonómicos. Muchos de ellos tienen séquito de Jefe de Estado: asesores, coche oficial, chófer, secretarios… ¡Un país con 45 millones de habitantes tiene 17 Presidentes! Algunos de ellos “Presiden” territorios con menos habitantes que un barrio de Nueva York
- Los 17 Gobiernos Autonómicos conllevan más de 300 “minitrillos” (cada uno con su cohorte de asesores, coche oficial, chófer, tarjeta VISA…)
- El Gobierno Central, más allá de los Ministros, cuenta con 200 Directores Generales y 2.000 asesores.
- Y claro está, ¡1.600 parlamentarios! Sumados a los 350 diputados en Cortes y 300 Senadores, ¡más de 2.250 personas para gestionar un país de 45 millones de habitantes! Cuando cada vez en mayor medida la capacidad legisladora se traslada hacia Europa.
- ¿Y qué decir de los 9.000 alcaldes y 86.000 concejales?

Hemos superado los 3.000.000 de funcionarios y trabajadores públicos (uno por cada 15 habitantes). En Estados Unidos tienen un funcionario por cada 145 habitantes.

Los datos utilizados ilustraban la comparativa entre la sanidad “gratuita” española y el “problema” de Estados Unidos. Al margen de todos los impuestos que pagamos, la Seguridad Social nos quita una media de 300 euros al mes (y la empresa paga otros 400 por los menos). Es decir, pagamos a la Seguridad Social 700 euros al mes para que nos ofrezca esa sanidad (el equivalente a 1.000 dólares al mes). Un seguro sanitario privado normal (tipo Igualatorio o Sanitas) le cuesta a un estadounidense unos 5.000 dólares anuales (que son 400 dólares al mes). O lo que es lo mismo: nosotros pagamos unos 700 euros al mes por la Sanidad Pública y el americano unos 300 euros. Aunque realmente a través de la Seguridad Social pagamos las pensiones. Pero de nuevo una comparativa con los planes de pensiones demostraría la ineficiencia del modelo.

Y, sobre todo, no hemos de olvidar que el salario medio en Estados Unidos triplica al equivalente español. Ingresan más y les quitan mucho menos; resultado: tienen mucho más para gastar. Si analizamos nuestra realidad: ingresamos poco y el Estado nos quita demasiado; con el escaso margen hemos de pagar una hipoteca, comida, colegios y ropa. Esa microscópica cantidad que nos queda a fin de mes para consumir ¿servirá para reactivar la economía del país? (después de quitarle el 18% de IVA, claro)

miércoles, enero 27, 2010

Innovación en México con empresarios gallegos


Un saludo desde el blog para los 80 empresarios gallegos que participaron en la jornada "El Directivo ante el Reto de la Innovación" el pasado viernes 22 de enero.
Mi agradecimiento a los organizadores (Escuela de Negocios Caixanova, UMEAC, Xunta de Galicia, EGAPE) por invitarme a compartir conocimiento y un saludo para mis compañeros de jornada, Pablo Castejón y Daniel Pedrosa).
México es un país con grandes problemas pero al mismo tiempo espectaculares oportunidades; la innovación es una de las vías para convertir esos problemas en oportunidades. Muchos de los asistentes tomaron buena nota, como pudimos debatir en el almuerzo de trabajo, del lugar hacia el cual conduce la competición destructiva (forma de competir a base de quitar clientes a los competidores bajando precios, estrechando peligrosamente los márgenes, afectando a la calidad percibida por el cliente...) y esbozaron el inicio de un modelo de coopetición para garantizar el futuro de las organziaciones cuando pasen a las nuevas generaciones.

jueves, enero 14, 2010

Feliz 2011

En los dos últimos años hemos asistido a la peor crisis que muchos recordamos. En 2008 el gobierno hablaba de ralentización del crecimiento cuando nuestra economía caminaba (como así lo certificó 2009 con una caída del PIB cercana al 4% y la destrucción de casi dos millones de puestos de trabajo) hacia una profunda recesión. Hace poco más de un año, a finales de 2009, el mismo gobierno que negó la crisis hablaba de “brotes verdes” y de “inicio de la fase de recuperación”. A lo largo de ese año únicamente se centró en intentar frenar la caída mediante un enorme crecimiento del gasto público y quedarse parapetado a la espera de la recuperación internacional.

El recién terminado 2010 ha demostrado cómo el embriagador ambiente que al parecer se respira entre los muros del Palacio de la Moncloa genera en sus inquilinos un extraordinario sentimiento de infalibilidad. No es la primera vez que sucede (ni será la última) con un Presidente del Gobierno: todos los demás están equivocados y solo los que piensan como yo están en posesión de la verdad. Esa postura de un Presidente con grandes deficiencias en cuanto a conocimientos económicos (deficiencias acrecentadas por el hecho de asemejarse más el Consejo de Ministros a una reunión de apóstoles que jalean a su líder que a un foro de debate y generación de opiniones entre individuos altamente preparados) ha convertido lo que en 2009 era una grave crisis en la gran recesión en la cual se introducido nuestra economía a lo largo de este finalizado 2010.

Prácticamente todo ha seguido cayendo a lo largo del 2010: el consumo de las familias (ahora que ven como se empieza a destruir empleo entre los trabajadores con contrato fijo y que muchos funcionarios –sobre todo en Ayuntamientos- no han podido cobrar su nómina a fin de mes, el consumo se contrae) , el crédito, el empleo, el PIB, los servicios públicos (las autonomías cierran centros de salud, los ayuntamientos sus polideportivos…), etc. Las excepciones son el gasto público, la tasa de morosidad, la Deuda Pública (que a finales de 2010 roza el 75%) y los salarios. La sensación a comienzos de 2010 de que la economía se estaba recuperando era falsa (un lamentable engaño): simplemente se estaba ralentizando el ritmo de empeoramiento.

¿Qué va a suceder a lo largo de este nuevo 2011? Más de lo mismo. O peor: los tipos de interés tenderán a subir desde los mínimos alcanzados, las inyecciones de dinero a los bancos desaparecerán (solo han servido para que en 2010 los bancos y cajas atiendan los pagos de su espectacular deuda contraída en el exterior que sirvió para financiar el ladrillo) y los procesos de fusión de cajas que no pudieron acometerse en 2009 y 2010 por culpa de los oscuros intereses de los políticos en su control tendrán ahora que acelerarse. Mientras las cajas agonizan los bancos se preocuparán únicamente por su propia supervivencia, de manera que por mucho que las empresas continúen gritando a los cuatro vientos la imperiosa necesidad de crédito, conseguir financiación en 2011 seguirá siendo una quimera para la inmensa mayoría (y los que la consigan tendrán que pagar unos diferenciales abusivos), lo que avocará a la desaparición de muchas empresas que a duras penas han sobrevivido a este finalizado 2010.

Muchas empresas creyeron en 2010 el mensaje oficial: la economía se está recuperando; hemos tocado fondo y ahora queda esperar. Y emularon al Gobierno: permanezcamos parapetados hasta que la economía internacional tire del carro.

El carro no se ha movido hacia adelante; ha seguido retrocediendo en 2010. Cierto es que la economía China se ha recuperado algo, que la economía India evoluciona y que Estados Unidos ha iniciado su recuperación; pero, ¿cómo afecta a nuestro PIB ese crecimiento? Si apenas estamos presentes en esos mercados; si nuestras históricas deficiencias en la internacionalización siguen siendo una cruda realidad. Esa mejora ha de ser mucho mayor para que podamos compensar sus beneficios (derivados tal vez del efecto de ese crecimiento asiático sobre nuestras economías vecinas –Alemania, Francia, Reino Unido..) con las tremendas deficiencias de nuestra situación interna.
Los excelentes años vividos por nuestras empresas en 2007 y 2008 generaron “grasa” suficiente para sobrevivir durante el frio 2009 y el gélido 2010. Ahora que comienza el 2011 la grasa para muchos se ha terminado. La sucesión de ERE´s con la que han ido tirando cientos de empresas en 2009 y 2010 concluirá trágicamente en cese de la actividad e incremento de la tasa de paro.

Las arcas públicas se llenan de telas de araña. A pesar de la subida del IVA a mediados de 2010, el déficit ha seguido galopando a sus anchas, debido a la caída de la recaudación y a la obsesión del Gobierno por evitar la austeridad en el gasto público. El diferencial de nuestra deuda se está disparando y lo que hace tan solo cinco años parecía improbable se cierne sobre nosotros como una terrorífica amenaza: muy pronto no habrá dinero suficiente para poder atender todos los compromisos (pagar las pensiones, los salarios de los funcionarios, las infraestructuras…)

A comienzos de este finalizado 2010 el Gobierno parece decidido a agotar la legislatura evitando a toda costa las revueltas sociales. Parecía que tener complacidos a los sindicatos (atacando de vez en cuando a los empresarios, repitiendo constantemente que no se tomarán medidas que impliquen flexibilizar el mercado laboral, que no se recortarán salarios…) iba a evitar la movilización de las masas. Pero a finales de año hemos visto como lo que no puede ser no puede ser y además es imposible: los cinco millones de personas que no tienen trabajo han comenzado a ver que seguirán en esa situación durante mucho tiempo; y el millón de personas que ha agotado ya su subsidio de desempleo empieza a sentir la cruda realidad del un frío helador cuando muchos de ellos han comenzado a ser acosados por los bancos mediante procedimientos de embargo.

Mientras tanto, los trabajadores con contrato fijo se han enrocado y parece no importarles nada la situación de los cinco millones de compañeros sin empleo. Condicionados por el mensaje sindical (la culpa de la crisis no es de los trabajadores, así que no han de ser los trabajadores los que paguen) nadie quiere ni hablar de ajustar los salarios a la productividad. Ni trabajadores, ni gobierno, ni sindicatos…quieren hablar de flexibilidad laboral. Algo tan lógico como equilibrar salarios y productividad se convierte entonces en un imposible. Y algo tan ilógico como ver subir los salarios mientras aumenta el paro y desciende la producción, sigue siendo el pan nuestro de cada día.

¿Alguna buena noticia para este 2011? El PIB dejará de caer. Pero si tenemos en cuenta que en 2009 cayó casi un 4% y que en 2010 ha caído más de un 1%, no creo que sea digna de celebraciones esa pequeña mejora prevista para 2011. El paro seguirá creciendo (en el último semestre del 2010 ha superado el 20%) a comienzos de año, pero en la segunda mitad veremos una pequeña recuperación (decenas de miles de inmigrantes han decidido regresar a sus países y cada vez son más los españoles, sobre todo los jóvenes, los que están emigrando hacia países como Alemania, Reino Unidos, Brasil…en busca de una oportunidad que tienen claro en España no encontrarán) de manera que tal vez celebremos a finales de 2011 volver a tasas de paro inferiores al 20%. El déficit público comenzará a contenerse (el estado continuará privatizando servicios públicos –aeropuertos, sanidad, educación…- y las arcas tendrán un respiro).

Una cosa esta clara: la década que ahora comienza va a ser muy dura para todos. Pero no hemos de olvidar que nos estamos jugando el futuro y de lo que ahora hagamos en 2011 (y de lo que dejemos de hacer) dependerá la España que tendremos en 2020. Cuanto antes llegue un gran pacto que reforme la educación, el mercado laboral, la función pública y las administraciones, mayores serán las posibilidades de evitar lo que hoy, a 14 de enero de 2010 parece inevitable: convertirnos en uno de los países más pobres de Europa.

viernes, diciembre 11, 2009

Cómo comprender el Premio Nobel de la Paz a través de la compleja naturaleza del ser humano

Llevo 41 años como corresponsal de prensa en este Planeta y los primitivos (pero complejos) seres que habitan este Planeta (los humanos) no dejan de sorprenderme. Tal vez por eso me apasionan tanto y veo justificada mi permanencia en este remoto lugar del Universo, a cinco millones de años luz (utilizando el primario sistema de medición terrícola precuántico) de mi querido planeta.

Hace algo más de 100 años un empresario llamado Alfred Nobel manifestó en su testamento su voluntad de reconocer la labor de las personas y organizaciones que contribuyeran de forma notable a la evolución de la sociedad. Esos galardones (denominados Premios Nobel) van acompañados de una significativa recompensa económica (algo que como he escrito en otras crónicas desde este Planeta estimula en gran medida a los humanos) pero sobre todo gozan del máximo prestigio y reconocimiento a nivel mundial (no tan importante en su escala de valores como el dinero, pero relevante)

Entre ellos se entrega el llamado Premio Nobel de la Paz. A lo largo de cien años este galardón ha reconocido el trabajo en pos de la Paz de personas y organizaciones cuyo mensaje ha dejado huella no solo en la Tierra, sino en otros planetas de la Vía Láctea y galaxias vecinas, como el nuestro: Martin Luther King, la Cruz Roja, la Madre Teresa de Calcuta, la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, Nelson Mandela, UNICEF…

Probablemente llamará la atención a los habitantes de nuestro Planeta la designación del Comandante en Jefe de un Ejército que en estos momentos combate en dos guerras como Premio Nobel de la Paz. Forma parte de la paradójica complejidad de estos interesantes seres primitivos que habitan este pequeño planeta azul situado en un pequeño sistema formado por un pequeño número de planetas entorno a una diminuta estrella a la que llaman Sol.

El Comandante en Jefe del Ejército de los Estados Unidos de América voló (en una primitiva aeronave propulsada por combustibles fósiles denominada Air “Force” One) desde su ciudad (Washington) al lugar donde se celebra todos los años la ceremonia de entrega de los Premios Nobel (Oslo) unos días después de ordenar a 30.000 de sus soldados que se prepararan para reforzar las tropas de uno de sus campos de batalla: un remoto y complejo territorio llamado Afganistán.

Llamará la atención a los lectores de nuestro Planeta (a pesar de llevar tanto tiempo entre los humanos a mí también me siguen sorprendiendo sus reacciones) que el Premio Nobel de la Paz citará en 30 ocasiones la palabra “guerra” por tan solo 10 la palabra “paz”. En su discurso el Comandante comentó que "los instrumentos de la guerra tienen un papel que jugar para mantener la paz".

A lo largo de su alocución lanzó mensajes de paz a dos países del mismo Planeta con los que mantiene algunas diferencias: Corea del Norte e Irán. Expresamente, refiriéndose a ambos territorios, el Comandante en Jefe dijo que “los regímenes que violen las normas deben rendir cuentas" (deduzco se trata de un mensaje de Paz aunque he de confesar que esta situación me genera confusión al no alcanzar a comprender la dicotómica complejidad del ser humano y su metafórica forma de expresión)

En su discurso no hizo mención al sorprendente (desde nuestro “extravialácteo” punto de vista) modo de sancionar a los similares que infringen las normas de convivencia (recordamos que los humanos no utilizan metodologías basadas en imposibilitar la comisión de delitos mediante prevención a través de la identificación de potenciales motivos que puedan derivar en conductas impropias, sino que optan por el primitivo medio –extinguido en nuestra sociedad hace cien mil años- del “castigo”). En su país se utiliza la denominada por los humanos “pena de muerte” (no quiero herir la sensibilidad de nuestros lectores, pero he de recordar que en este Planeta las leyes permiten que sus habitantes se maten los unos a los otros con el beneplácito de la justicia y la complacencia de una parte de la sociedad), pero tal vez este aspecto era desconocido por los miembros del jurado que concede esta noble distinción.

Por último, una “anécdota” (como gustan de decir los terrícolas): Alfred Nobel, padre de los referidos galardones, amasó su fortuna inventando y fabricando la dinamita (una sustancia detonante muy elemental compuesta por nitroglicerina y dióxido de silicio) que se emplea, entre otras cosas, en los explosivos utilizados por los humanos en sus fratricidas contiendas bélicas.

¡Ahora comprendo el Nobel de la Paz de Obama!

viernes, diciembre 04, 2009

Innovación y Pedagogía


Ayer jueves 3 de diciembre fui invitado a impartir una conferencia sobre innovación en la presentación de una iniciativa (eca-it) destinada a promover la innovación transfronteriza entre Galicia y el Norte de Portugal. Interesantes proyectos centrados en sectores relevantes para la Euroregión como son el turismo, la logística y el sector naval. La conferencia se desarrolló en el Museo de la Pedagogía. Bonito lugar, interesante exposición y una reflexión en torno a una paradoja: si hacemos de la pedagogía una pieza de museo, ¿no estaremos limitando nuestro potencial innovador?
Os dejo una bonita imagen que saqué antes de la conferencia (y no me resistí a introducirla en la misma a última hora) ya que la educación resulta esencial para un país o región que verdaderamente quiera aforntar el desafío de la innovación (¿realmente queremos?)